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Reportaje:

El entorno más hostil del mundo

Un grupo de expertos en seguridad reunidos en Dubai alertan del refuerzo de la insurgencia en Irak

Los últimos secuestros de extranjeros en el corazón mismo de Bagdad y la oleada de coches bomba suicidas marcan una nueva fase en el conflicto de Irak, según han coincidido en señalar varios expertos durante una conferencia sobre la reconstrucción de Irak celebrada en Dubai. "Los terroristas están operando en grupos cada vez mayores y mostrándose más osados", apuntó Paul Beat, analista de la empresa de seguridad Control Risk Group (CRG), para quien "Irak es el entorno más hostil del mundo".

"Ahora lanzan ataques múltiples con un vehículo a la entrada para golpear a los guardias y un segundo coche bomba para entrar dentro de los recintos", explicó Beat, que dirige el departamento de protección de activos internacionales de CRG. "Hay amplias zonas de Bagdad y de Basora que son inaccesibles para la Fuerza Multinacional", dijo.

"Los dos centenares de incidentes diarios que se registran en Irak equivalen al número de casos a los que hicimos frente en dos años en Irlanda del Norte", declaró a EL PAÍS un ex militar británico que ahora trabaja como asesor de seguridad en Irak. Desde el anonimato, este experto confió su sorpresa ante "la falta de profesionalidad de los [militares] americanos". "Tras el atentado fallido contra el ministro del Interior el pasado julio, llegaron al lugar y ni siquiera aseguraron el área; podía haber habido un segundo artefacto", manifestó. En otra ocasión, en que volvió a encontrarse cerca de un incidente, un joven soldado cogió un trozo de metralla y le preguntó si sabía de qué se trataba. "Ni siquiera era capaz de distinguir el proyectil", recordó.

"El Ejército británico les ha ofrecido entrenamiento", aseguró la fuente, "nuestra experiencia de 25 años en Irlanda del Norte en un cursillo de dos meses similar al que reciben nuestras tropas y que luego ellos pueden transmitir a su gente, pero la han rechazado". "Consideran que son los mejores", lamentó este ex militar con experiencia en Irlanda del Norte y en Bosnia.

Para Beat, que fue miembro de los grupos antiterroristas del Ejército británico antes de pasar al sector privado, los últimos acontecimientos revelan que "los extremistas suníes han salido de sus feudos de Faluya y Ramadi y están operando en el oeste y el centro de Irak con una creciente autoconfianza". Los empleados de CRG han constatado, además, que la milicia del clérigo radical chií Múqtada al Sáder -el Ejército del Mahdi-, que hasta ahora se circunscribía al sur de Irak, "también está activa en el centro y el norte del país".

Sin embargo, John Millar, de Armor Group, otra de las grandes compañías de seguridad privada que operan en Irak, mencionó un elemento esperanzador. "Parece que empiezan a surgir diferencias entre los insurgentes iraquíes y los combatientes extranjeros que operan en Irak respecto a las decapitaciones de rehenes", dijo. Los "combatientes extranjeros", que estos analistas cifran en entre 10.000 y 20.000 (muchos más de los que reconocen las autoridades iraquíes), estarían detrás de los atentados más brutales y poco dispuestos a negociar un cese de la violencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de octubre de 2004