El PP defiende la subida de impuestos en Valencia y la oposición la ve abusiva

EU propone una tasa de basura para grandes superficies y el PSPV critica la gestión popular

La subida de impuestos y tasas presentada por el equipo de gobierno del PP centró ayer el debate del pleno del Ayuntamiento. Los populares aprobaron en solitario el incremento de los impuestos más importantes -por encima del IPC del 3,5% que se aplicará al resto- entre críticas de la oposición, que las calificó de abusivas.

El concejal de Presupuestos, Silvestre Senent, argumentó que "las subidas no se hacen por capricho", sino a partir de estudios y de la "situación de las arcas municipales", que exigen que la recaudación "se ajuste a la realidad de Valencia". Senent atribuyó el incremento del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) -un 10% según el PP, frente al 15,27% calculado por socialistas y EU- al aumento de los costes de la recogida de basura, que se paga en ese recibo. Este año la recogida supondrá un desembolso de 21 millones de euros, más 18 para el tratamiento; costes que Senent englobó en "la apuesta por el desarrollo sostenible" del PP. En ese sentido, la concejal de EU María Victoria González presentó sin éxito una moción para no repercutir el coste en el IBI y crear una tasa de basura para grandes superficies, restaurantes, mercados y hospitales, que son los "que más residuos generan".

El PSPV apoyó que se realice un estudio, al tiempo que reprochó a Senent que se acogiera al coste de la basura para justificar la subida del IBI. "Nos toma por subnormales y habla del aumento de contenedores como si los pusieran nuevos cada año", le respondió el concejal socialista Juan Ferrer. Éste destacó que la necesidad de "ajustar" los impuestos a la realidad de Valencia, según dice el PP, supone un reconocimiento explícito "a la falta de liquidez" del Ayuntamiento, que necesita financiar su "despilfarro y la mala gestión" con subidas "abusivas e injustas" que afectan también al IAE y el pago de plusvalías.

Entierros y bodas

Senent defendió en su réplica que Valencia tiene impuestos más bajos y menores subidas que muchos ayuntamientos socialistas, y aprovechó para introducir en el pleno la guerra del agua al recordar el anuncio de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, de repercutir en el recibo las obras del plan alternativo al trasvase del Ebro. El comentario provocó la reacción del portavoz socialista, Rafa Rubio, quien preguntó a la alcaldesa, Rita Barberá, si está dispuesta a no cobrar la tasa de alcantarillado, que mantiene el coste de la red. Barberá le espetó que "lo que nunca haría es brindar", como hizo Narbona, por la derogación del trasvase, "un grave insulto a los valencianos". Rubio dijo que él tampoco brindaría.

Los incrementos de hasta un 33% en los servicios de los cementerios también fueron objeto de polémica, así como el cobro de entrada a museos y monumentos, y la nueva tasa de 120 euros por las bodas civiles en dependencias municipales, que se acordó finalmente, a propuesta del PSPV, que sean gratis para los empadronados un año antes en la ciudad. El pleno adoptó el acuerdo de las Cortes sobre el apoyo a la solicitud de que el valenciano sea lengua oficial de la UE. Barberá, además, respondió al PSPV que Rain Forest no ha pedido ceder derechos para un centro comercial en el Parque de Cabecera, como preveía en un acuerdo de intenciones con otra firma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de septiembre de 2004.

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