El museo de Estella saca del olvido los dibujos de Junyer y Sandalinas

La pinacoteca exhibe 50 obras de comienzos del siglo XX de ambos pintores catalanes

Joan Junyer (1904-1994) fue uno de los principales artistas de la vanguardia catalana de comienzos del siglo XX. Gran dibujante, fue también junto a Joan Sandalinas (1903-1991) uno de sus artistas más olvidados debido, sobre todo, a su largo periodo de vida fuera de España. El Museo Gustavo de Maeztu de Estella exhibe hasta el próximo 3 de octubre medio centenar de obras de ambos artistas pertenecientes a la Fundación Cultural Mapfre.

Muchos siguen creyendo que Junyer fue un artista estadounidense y el propio MOMA de Nueva York le define como un "artista americano nacido en Cataluña".

Nacido el mismo año que Salvador Dalí, cultivó su habilidad para la pintura y, sobre todo, el dibujo, en la escuela de Francesc Galí, por la que pasó entre otros Joan Miró. Tras exponer por vez primera en Mallorca en 1925, se trasladó a París, donde vivió durante 15 años y cultivó un dibujo vitalista, de incisiones brutales y acción nerviosa. Expuso en Cataluña y Madrid y en 1929 obtuvo el premio del Carnegie Institute, que le abrió las puertas de Estados Unidos.

En 1945, el MOMA le dedicó una exposición donde presentó sus óleos de volumen. En la década de los cincuenta trabajó pintando en edificios y desarrolló su free standing painting (pintura exenta), obras que combinaban color, volumen y esmaltes sobre plancha y acero. Regresó a España en 1980 y alternó los últimos años de su vida entre Barcelona y Nueva York.

El manto de olvido sobre su figura comenzó a desvanecerse en 1989, con la primera retrospectiva de su obra organizada por la Generalitat catalana.

El Museo Gustazo de Maeztu recoge ahora una treintena de sus dibujos de los años veinte y treinta, realizados a lápiz, acuarela y tinta china. En ellos se distingue el valor de los apuntes de modelos captados al natural en los estudios parisinos, con una síntesis lineal que perfilaba el trabajo de un maestro en el manejo del movimiento. La exposición da buena cuenta de ello en los estudios que, a través de danzas mallorquinas, exploran la relación de pintura y movimiento.

Artista y funcionario

La muestra permite igualmente admirar el trabajo de Sandalinas, un singular artista catalán, prácticamente desconocido para el público, cuya primera exposición individual se celebró en Barcelona en 1986, cuando el autor tenía 83 años. El hecho de que compaginase su trabajo de funcionario con su dedicación al arte pudo contribuir a la limitada expansión de su obra, pese a su destacada presencia en las colectivas más destacadas de los artistas catalanes de los años veinte y treinta del pasado siglo.

Cubismo, pintura metafísica, realismo social o abstracción geométrica están presentes en un creador adscrito parcialmente al surrealismo español.

El museo estellés muestra un buen conjunto de sus dibujos fechados entre 1924 y 1927 en los que Sandalinas refleja escenas cotidianas (obreros, familias, paseantes, oficinistas,...) rodeadas de quietud, de silencio, de reflexión interior. La familia y el trabajo acompañaron su discreta vida personal, muy alejada del merecido reconocimiento artístico que, como gran ilustrador, recuperó sólo al final de sus días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 13 de septiembre de 2004.

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