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Pascual abre un nuevo frente de batalla con Iberia por el mercado de Latinoamérica

Air Plus y Air Pullmantur lanzan nuevas rutas y la portuguesa TAP se une a Spanair

América Central se ha convertido en el campo de batalla de las compañías aéreas españolas, que han trasladado allí su pugna por hacerse con una cuota de mercado creciente. El próximo primero de octubre, Iberia inaugura sus nuevas rutas con varios países de la región y el mes siguiente empezarán a volar regularmente a la zona las compañías Air Plus y Air Pullmantur, propiedad de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz. Además, la portuguesa TAP cambia de alianza, lo que significa que deja a Iberia y se une a Spanair, participada precisamente en un 5% por Pascual y Díaz.

El turismo, la emigración y los pesados trámites si se toca tierra en algún aeropuerto de Estados Unidos por cuestiones de seguridad han convertido América Central en un apetitoso bocado para las compañías aéreas españolas. A partir del 1 de octubre, Iberia abandona como centro de distribución exclusivo de la zona (hub) el aeropuerto de Miami e inaugura vuelos directos desde Madrid a Panamá, Costa Rica y Guatemala. Desde allí, y a través de códigos compartidos (acuerdos comerciales con compañías locales), Iberia comercializará Nicaragua, El Salvador, Honduras y Cancún (México). A Miami se mantendrá un vuelo diario.

En su expansión por el mercado latinoamericano, sin embargo, no estará sola. Air Plus y Air Pullmantur, compañías del grupo de Gerardo Díaz y Gonzalo Pascual, en el que se engloban, entre otras empresas Viajes Marsans, Aerolíneas Argentinas y un 5% de Spanair, empezarán a volar regularmente a la región antes de fin de año, según confirmó ayer Gerardo Pascual. En noviembre volarán desde Madrid a Perú y a Colombia, y algo más tarde, a Ecuador y a Cuba, mientras que desde este verano ya están haciendo la ruta a Guadalajara (México). También Air Madrid mantiene siete destinos en Iberoamérica, entre los que se encuentran Panamá, Ecuador, República Dominicana, Costa Rica, Colombia, Perú y Brasil.

Precisamente es Brasil uno de los países donde Iberia tendrá mayor competencia por el cambio de alianza por parte de la portuguesa TAP, que abandona Oneworld, en la que se encuentra Iberia, y se integra en Star Alliance, en la que está Spanair. Eso significa que a partir del próximo 31 de octubre todos los códigos compartidos que TAP tenía con Iberia los cancela y pasa a negociarlos con Spanair, como ya se está haciendo, según informan fuentes de esta última compañía. Y entre ellos está el código compartido a Brasil, en el que Spanair manifiesta estar interesado, pese a tener también a Río de Janeior y São Paulo con la compañía Varig.

Según informa desde Lisboa Margarida Pinto, Spanair y la portuguesa TAP pretenden formar una alianza para operar en los mercados ibérico, europeo y latinoamericano, según un portavoz de la compañía portuguesa. TAP es la primera compañía europea en Brasil, con 38 vuelos semanales, y gracias a la entrada en Star Alliance, podrá distribuir a sus pasajeros a otros puntos del continente. TAP opera, además, en África, otro mercado que, según el mismo portavoz, también interesa a Spanair.

Spanair e Iberia se encuentran, además, enfrentadas por el reparto de la nueva terminal del aeropuerto de Barajas, decidido por la anterior dirección de AENA e impugando por Iberia. Ese reparto provocaba que ambas compañías y sus alianzas compartieran terminal. Mientras AENA piensa una solución, Gonzalo Pascual ha decidido interponer en el juzgado de primera instancia una demanda de protección del derecho al honor contra los directores generales de Iberia, Enrique Donaire, y de British Airways (también miembro de Oneworld) , Carlos Gómez, quienes afirmaron que Spanair consiguió estar en la nueva terminal gracias a las vinculaciones de Pascual con miembros del anterior Gobierno del PP. Donaire calificó el reparto de "cacicada".

Por otra parte, Iberia confirmó ayer en una conferencia en Londres que a finales de 2004 completará el 60% de su plan director 2003-2005, que prevé un recorte de costes de entre 210 y 240 millones de euros. En concreto, ahorrará este año entre 66 y 72,6 millones en gastos comerciales, entre 14,8 y 18,5 millones en el servicio a bordo y entre 27,3 y 31,5 millones en personal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 2004