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Medio Ambiente estudia cómo llegó al pantano de San Juan una piraña

La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid investiga cómo una piraña de 14 centímetros, especie carnívora originaria de la Amazonia, pudo llegar a las frías aguas del pantano de San Juan, donde fue capturada por un aficionado a la pesca.

Según informó el coordinador de Medio Natural, Antonio Sanjuan, el hallazgo del pez exótico fue confirmado ayer por expertos en ictiología, tras su análisis en el Centro de Recursos de Fauna Autóctona de la Comunidad en Buitrago, quienes han comprobado que se trata de una piraña, aunque, por el momento, no se ha determinado su tipo.

Las pirañas pertenecen a la familia de los carácidos, orden de los cipriniformes, género serrasalmus y existen diversas variedades, como la piraña negra (serrasalmus rhombeus), piraña roja (serrasalmus nattereri) y piraña boca de fuego (serrasalmus spilopleura).

El ejemplar encontrado en Madrid se considera pequeño, ya que apenas mide 14 centímetros, fue capturado a finales de la pasada semana por un pescador, que, tras extraerlo del agua, comprobó que no se trataba de un tipo de pez propio de este pantano, lugar de esparcimiento y recreo de muchos madrileños, ya que en él se practican actividades náuticas y recreativas.

El pez fue entregado a los agentes forestales en la oficina comarcal forestal de San Martín de Valdeiglesias, donde procedieron a congelarlo para su conservación, antes de remitirlo al centro de fauna autóctona de la Comunidad.

Ilegal y peligroso

Los agentes forestales expresaron su extrañeza por la posibilidad de que este pez se haya desarrollado en las aguas del pantano, ya que la temperatura media es "muy fría" en comparación con la de sus hábitats originales. Según Sanjuan, la hipótesis que se baraja es que "algún irresponsable", que tenía el pez en un acuario, quizá se cansó de él y decidió liberarlo al llegar las vacaciones, algo que es ilegal y está penalizado por la ley, pues pone en peligro el equilibrio de los hábitats.

La ley 2/91 considera la liberación de especies exóticas una falta grave y lo sanciona con multas que varían entre 6.000 y 60.000 euros, precisó este responsable de Medio Ambiente. "Su tamaño", explicó Sanjuan, "indica que el ejemplar lleva poco tiempo en el agua, lo cual le ha permitido sobrevivir" a las temperaturas del pantano.

Los expertos estiman que un 39% de la pérdida de diversidad biológica se debe a la introducción de especies de animales y plantas exóticas procedentes de otros hábitats, según denuncia la Fundación Biodiversidad, de la que forman parte miembros del Ministerio de Medio Ambiente y de Parques Naturales.

Sanjuan explicó que técnicos de la Consejería de Medio Ambiente están comprobando la zona para cerciorarse de que no hay ningún otro ejemplar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2004