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El INE prevé que España supere los 50 millones de habitantes en 2025

La llegada de inmigrantes palía, pero no evita, el creciente envejecimiento de la población

En algo más de dos décadas, en el año 2025, España superará los 50 millones de habitantes, según prevé el Instituto Nacional de Estadística (INE) en sus proyecciones de población, elaboradas a partir del censo de 2001. El aumento se deberá sobre todo a la inmigración. Y ello pese a que se pronostica un descenso de las entradas anuales de extranjeros hasta estabilizarse en unas 250.000 desde 2010. La llegada de inmigrantes aliviará sólo ligeramente el envejecimiento que se prevé. En 2025, el 21,22% de la población tendrá 65 o más años y en 2050 ascenderá al 30,85%.

Más población y más envejecida: éste es el futuro que pinta el INE para la España del siglo XXI. Las proyecciones demográficas oficiales, difundidas ayer, se han realizado a partir de los datos del censo de 2001, que cifró los habitantes de España en 40.847.371. Los técnicos han tenido en cuenta los aumentos registrados desde entonces (el último padrón elevaba la población a 42,7 millones).

Estas previsiones, que sirven como herramienta de planificación, por ejemplo para abordar la viabilidad del sistema de pensiones, se elaboran a partir de tres variables: evolución de los nacimientos, de las muertes y de la inmigración. Las hipótesis sobre las dos primeras son "previsibles", según el director general de Procesos e Infraestructuras Estadísticas del INE, Miguel Ángel de Castro. La gran dificultad estriba en calcular la entrada de extranjeros. "Depende de elementos impredecibles, como la situación económica en España y en los países de origen, o los cambios en la legislación de extranjería", explica.

- Población en alza. El INE prevé "una clara tendencia" al aumento de la población por la llegada de extranjeros. Pronostica que España tendrá 45,6 millones de habitantes en 2010. En 2025 superará los 50 millones. A partir de ese momento el ritmo de crecimiento disminuiría. Para 2050 se prevén 53,1 millones. Desde entonces, disminuiría paulatinamente (51,3 millones previstos para 2070), ya que la llegada de inmigrantes y los nacimientos serían insuficientes para compensar el aumento de las muertes en una población envejecida.

- Inmigración a la baja. Al calcular la llegada anual de extranjeros, el INE se muestra cauteloso. En la presentación de las proyecciones advierte de que "no es posible elaborar una hipótesis sobre la evolución futura de los flujos de inmigrantes que tenga carácter de previsión, ni siquiera a medio plazo". Hecha esa salvedad, apuesta por el descenso. Y ello porque desde 2002 ha disminuido la cifra de extranjeros que se dan de alta en el padrón municipal (614.273 ese año y 565.070 en 2003). Según De Castro, la tendencia a la bajada se mantiene en el presente año. El INE prevé para 2005 la llegada de 421.650 extranjeros y para 2010, la de 248.981. Estima que a partir de ese año la cifra de nuevos inmigrantes se mantendrá estable. De no registrarse los flujos previstos, el INE deberá corregir las proyecciones. "Estas previsiones pueden irse al traste si cambia la cifra de llegadas, pero no es posible adivinarlo", afirma De Castro.

- Mayor fecundidad. Las proyecciones prevén un aumento del promedio de hijos por mujer en edad fértil (tasa de fecundidad), ahora entre los más bajos de Europa. A la vista del ligero repunte de los últimos años (1,25 en 2002), el INE prevé una tasa de fecundidad de 1,4 en 2010. Subirá hasta 1,52 (una cifra inferior a la que tienen ahora países como Francia) en 2030, año hasta el que se ha calculado esta variable. Los técnicos han previsto una notable aportación de las mujeres extranjeras, que en 2003 fueron las responsables del del 12,2% de los 439.863 nacimientos. Las proyecciones apuntan también a un cierto retraso de la edad en que se tiene el primer hijo: 30,8 años en 2002;31,1 en 2030.

- Esperanza de vida creciente. El INE pronostica un aumento progresivo de la esperanza de vida y que hombres y mujeres acorten algo las distancias en este terreno. Las niñas nacidas en 2002 tienen una esperanza de vida de 83,3 años. Las bebés de 2010 la tendrán de 84,7 y las nacidas en 2030, de 86,9. Para los niños, aumentará desde los 76,6 años de vida para los bebés de 2002 a los 78,3 para los de 2010. Para los nacidos en 2030 será de 80,8.

- Más ancianos que niños. Los cálculos prevén un gran acelerón en el envejecimiento a partir de 2025, debido a la creciente longevidad y los escasos nacimientos. "Tendremos un país cada vez más envejecido. La inmigración alivia, pero no resuelve el problema", afirma De Castro. En 2002 las personas de 65 y más años (16,9% de la población) superaban a los niños de hasta 15 años (15,6%). Entonces existía en torno a 2,4 activos por cada pensionista. En 2025 habrá un 15% de chicos y 21,2% de mayores. En 2050 casi se habrá duplicado el peso actual de los mayores: el 30,8% de los habitantes tendrán 65 o más años y el 14,1%, menos de 16.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de agosto de 2004