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Detenido un hombre por la muerte de su ex mujer, que le denunció por maltrato

El testimonio del agresor y de su novia permitió hallar el cadáver en un pozo en Villena

Caudete / Albacet

La Guardia Civil detuvo el jueves a un hombre y a su nueva compañera sentimental por la muerte de la ex mujer del primero, Ana María Sánchez, que le había denunciado por malos tratos y desapareció de su pueblo, Caudete (Albacete), en vísperas del juicio, en julio pasado. Los detenidos, José Martínez Clemente, y su compañera, Verónica Busquier Suárez (sobrina de la víctima y que se encuentra embarazada), confesaron el crimen y se acusaron mutuamente. Dijeron que el cuerpo se hallaba en un pozo de Villena (Alicante), donde fue hallado el jueves con una soga al cuello. El agresor tenía una orden de alejamiento que incumplía, según fuentes municipales. La víctima había tenido tres hijos con su presunto asesino.

Ana María Sánchez, de 37 años, y José Martínez Clemente, de 50, habían convivido durante 13 años, tiempo en el que nacieron tres hijos, uno de 12 años y dos gemelos de ocho. Durante los últimos años las agresiones eran frecuentes. "A veces ella aparecía llena de moratones", detalló la edil de Servicios Sociales en el Ayuntamiento de Caudete, Isabel Sánchez, del PSOE. En mayo de 2003, la mujer presentó una denuncia por malos tratos e ingresó en un centro de acogida para mujeres maltratadas en Albacete. Tras permanecer allí más de medio año regresó a Caudete y el Ayuntamiento le facilitó una vivienda para cumplir así con la orden de alejamiento de su ex compañero, dictada por el juez y que, según la concejal, continúa en vigor.

A tenor de la información de la edil, esa orden se quebrantaba. José Martínez Clemente tenía una nueva compañera, (Verónica Busquier, de 20 años y sobrina de Ana Sánchez) con la que vivía también en Caudete. "Los tres venían a comer o cenar juntos, como si no pasara nada", afirmó el camarero de un bar de esta localidad.

El 21 de julio pasado la asistenta social del Ayuntamiento de Caudete, encargada de este caso, denunció que la mujer no había comparecido en el juicio por malos tratos que se debía haber celebrado en el juzgado número 2 de Almansa dos días antes. La Guardia Civil abrió una investigación para localizar a la víctima y se desplegaron efectivos por las localidades cercanas de Elda, Petrer, Almansa y Yecla donde tenía conocidos y familiares. Allí nadie sabía nada sobre el paradero de Ana María Sánchez, aunque su ex compañero aseguró que estaba visitando a sus amigos en estos municipios.

Falsa llamada

El día 23 de julio, el número de emergencias 112 de la Generalitat Valenciana recibió una llamada de una persona que se identificó como Ana María Sánchez y que dijo que no la buscaran más, que estaba bien y no pensaba volver al pueblo. Los agentes sospecharon que esta llamada, realizada desde una cabina pública de Yecla, podría ser falsa. El miércoles pasado, 11 de agosto, llevaron la grabación de la conversación a los familiares y amigos de la víctima, que reconocieron la voz de Verónica.

Al día siguiente, la Guardia Civil detuvo a José Martínez y a su novia, que confesaron el crimen y se culparon mutuamente de él, según fuentes de la investigación. Añadieron que la mujer, que se encuentra embarazada de cinco meses, incluso desveló el lugar donde se encontraba el cadáver de la víctima y reconoció la autoría de la llamada telefónica falsa.

La concejal de Servicios Sociales en Caudete, Isabel Sánchez lamentó que la orden judicial de alejamiento "no se cumpliera al 100%" "Ambos se veían con frecuencia en el pueblo, él decía que iba a dar de comer a sus hijos", reconoció. Los servicios sociales del Ayuntamiento, según su titular, remitieron un escrito al juez instructor hace más de un mes advirtiéndole de esta situación.

Por su lado, el subdelegado del Gobierno en Albacete, José Herreros, confirmó ayer en conferencia de prensa que los presuntos agresores vivían juntos y que, tras su detención, durante los interrogatorios, se acusaron mutuamente de este crimen.Los investigadores, no obstante, sostienen que ambos participaron en el crimen.

Tras la declaración de la pareja, el cadáver de Ana María Suárez fue encontrado el jueves por la tarde en un pozo seco, de unos ocho metros de profundidad, ubicado en las cercanías de la estación de tren de la Encina, en Villena (Alicante). La mujer tenía una soga al cuello y una bolsa de plástico en la cabeza. El cadáver se encontraba en avanzado estado de descomposición al haber transcurrido 20 días desde el momento del crimen. La autopsia, que se practicó ayer en el Instituto Anatómico Forense de Alicante, desvelará más detalles sobre las circunstancias del crimen de Ana María Sánchez.

Los tres hijos de la pareja, un niño de 12 años y dos gemelos de 8, ingresarán en un centro de menores de Albacete. Ayer la Junta de Castilla-La Mancha anunció que ejercerá la acción popular en el caso. Esta administración mantiene desde el 18 de julio la custodia de los tres hijos nacidos de la pareja que formaron la mujer muerta y su ex compañero.

La muerte de Ana María Sánchez eleva a 41 el número de mujeres fallecidas a manos de su pareja o ex pareja en lo que va de año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de agosto de 2004