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Aranjuez aprueba un plan para acabar con su deuda multimillonaria

El Consistorio ribereño cree que quedará a cero con sus acreedores dentro de 30 años

Aranjuez es, con diferencia, uno de los municipios más endeudados de toda España, junto con Marbella (Málaga). El equipo de Gobierno, del PSOE e IU, ha acordado un plan de saneamiento económico con el Ministerio de Hacienda y con la Tesorería de la Seguridad Social para hacer frente a los 100 millones de euros de débitos que arrastran sus cuentas. Entre las medidas previstas está la contención del gasto, la reducción de los cargos de confianza y el replantear la deuda actual a largo plazo para intentar bajar los intereses, según el documento aprobado a tres bandas.

Cuando el actual equipo de Gobierno relevó a sus antecesores del PP se encontró con el Ayuntamiento en quiebra. La situación era tan dramática que Telefónica llegó a cortar las líneas de la Policía Municipal por falta de pago. Si se divide la deuda entre las 15.000 familias que residen en esta localidad el resultado es un dato ciertamente preocupante: cada unidad familiar debería hacerse cargo de 6.750 euros (1.120.000 de pesetas).

Después de que haya pasado el primer año al frente del Consistorio, los nuevos gobernantes, en especial la concejal de Hacienda, Cristina Moreno, los socialistas han logrado sacar adelante el plan de saneamiento económico-financiero. Para ello ha sido necesario mantener largas y duras reuniones con los responsables de Hacienda, la Agencia Tributaria, la Seguridad Social y la Comunidad de Madrid para renegociar la deuda y ver qué medidas son necesarias para frenar el despilfarro municipal. "Cuando entramos vimos que la situación económica era lamentable. Se habían hecho gastos escandalosos que no habían repercutido en una mejora palpable en la ciudad", se queja la edil de Hacienda y alcaldesa accidental.

Crédito a largo plazo

El paso más importante del plan consiste en contratar un gran crédito a largo plazo de 45 millones de euros, con un plazo de vencimiento de 30 años. Así se podrá pagar la amortización anticipada de los préstamos actuales (9,8 millones), la totalidad de la deuda existente a corto plazo y las reclamaciones judiciales y sentencias derivadas de gastos de inversión. Deberá establecer un año de carencia, cuotas constantes en las que estén comprendidas los intereses y la amortización del capital.

Entre las medidas propuestas está la eliminación del fraude fiscal en los impuestos y tasas municipales. Destacan tributos como el de construcciones y obras, el impuesto de actividades económicas (IAE) y las tasas por licencias de apertura y de actividad comercial. El objetivo será incrementar los ingresos de manera significativa, ya que hasta ahora estos conceptos se escapan de las arcas municipales.

En materia tributaria también destaca el permitir que los ciudadanos hagan la autoliquidación en dos impuestos: el de construcciones y obras, y el del incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (las conocidas plusvalías). Después, la inspección municipal se encargaría de revisarlos. Aranjuez en la actualidad tiene sobre la mesa 1.600 expedientes de plusvalías sin tramitar.

La gestión municipal también se verá retocada a raíz del plan de saneamiento, que prevé la reducción del gasto en personal de confianza. Desde que el socialista Jesús Dionisio se encuentra al frente de la alcaldía este concepto ha mermado un 31,5%, con ocho puestos menos que sus predecesores del PP.

Los responsables de Hacienda y de la Seguridad Social también propusieron reducir la plantilla municipal para ahorrarse así las nóminas, pero al estudiar al detalle la relación de puestos de trabajo se dieron cuenta de que ésta era de por sí bastante exigua. Por ello recomendaron "un uso más racional de la plantilla existente, de tal forma que se genere un incremento de la productividad del personal y se cambie la tendencia existente hasta la fecha de incremento de los costes derivados de horas extraordinarias".

El documento también recoge la necesidad de convocar los correspondientes concursos públicos para los programas de mantenimiento, conservación y suministros del Ayuntamiento, de forma que se consiga un precio unitario más bajo que el que paga actualmente el Consistorio a sus proveedores. Además, propone la creación de pequeñas oficinas de apoyo administrativo que controlen el gasto corriente.

"Tenemos que atarnos el cinturón y reducir gastos innecesarios. Hasta ahora, sólo nos suministraban las empresas que nos fiaban, lo que encarecía mucho el precio. Como sabían que iban a tardar en cobrar, lo ponían más caro", señala Moreno.

"Lo que resulta una vergüenza es que ni siquiera las cuentas del año 2002 estén liquidadas y que nosotros nos tengamos que poner a trabajar en este tema", añadió en este sentido la concejal. El documento también incluye que se negocie con los proveedores municipales para conseguir aplazamientos o reducciones (quitas) en los precios.

El punto octavo de las medidas de saneamiento recoge que el Ayuntamiento ribereño tiene que hacer un control riguroso del plan de actuación urbanístico (PAU, un nuevo barrio) de la Montaña, donde la localidad contará con un gran casino. "Este desarrollo tendrá una incidencia decisiva en los ingresos corrientes municipales por lo que se deberá llevar un seguimiento individualizado que permita incorporar a los distintos impuestos municipales", añade el plan de saneamiento.

La financiación de las inversiones sólo se hará, según este plan, a través de subvenciones de capital provenientes de otras administraciones públicas, de enajenación o venta de bienes patrimoniales de propiedad municipal y mediante indemnizaciones de particulares al Ayuntamiento por los desarrollos urbanísticos.

Impuestos altos, tasas bajas

Una de las medidas que proponían los responsables del Ministerio de Hacienda, de la Agencia Tributaria y de la Tesorería de la Seguridad Social para acabar con la quiebra técnica que sufre el Ayuntamiento de Aranjuez era el subir los impuestos y que los ciudadanos sufragaran con esos tributos la pésima gestión económica de sus gobernantes municipales.

Sin embargo, al estudiar pormenorizadamente los tipos impositivos, estos responsables se dieron cuenta de que los vecinos de Aranjuez son de los que más carga tienen que soportar en sus recibos, por lo que no era lógico que tuvieran que desembolsar más dinero. Además, resulta una medida impopular, con el consiguiente desgaste para el equipo de Gobierno.

El análisis de las tasas demostró que existe una gran diferencia entre lo que pagan los ciudadanos por determinados servicios (piscina municipal, instalaciones deportivas, programas culturales,...) y el coste que dichos servicios suponen al Ayuntamiento. De ahí que el plan de saneamiento aconseje un incremento de estos tributos, que financian servicios "de forma paulatina y escalonada" en los años previstos para la duración del plan. De este modo deberán subir un 10% en 2005, un 5% al año siguiente y terminar con un 3%, con lo que se cerraría el trienio con un aumento del 18%.

"Nos parece bien, pero el dinero que vamos a ingresar por este concepto es relativamente muy bajo respecto al montante de la deuda que hemos acumulado en este tiempo", señala la alcaldesa accidental y concejal de Hacienda, Cristina Moreno.

La pregunta sobre este desbarajuste económico surge de forma inmediata: ¿Qué ha hecho el Tribunal de Cuentas en los últimos años por no haber auditado las arcas municipales de Aranjuez? La concejal reconoce que se lo han recriminado y han consultado el motivo. La respuesta recibida es que el municipio ribereño no está en la relación de localidades que tienen previsto estudiar a fondo en los próximos años. "Parece que no están por la labor y que no les interesamos", concluye Moreno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de agosto de 2004

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