El Parlamento de Rusia abre el debate sobre los recortes sociales

La Duma Estatal de Rusia, Cámara baja del Parlamento, debate hoy la polémica reforma del sistema de prestaciones sociales, que afecta a millones de personas en medio de un clima de tensiones y confusión no reflejado por las manipuladas cadenas televisivas del Estado ni por los medios de comunicación oficiales. La Cámara baja, donde Rusia Unida, el partido de los seguidores de Putin, tiene mayoría absoluta, aborda en segunda lectura, la decisiva, una ley que prevé restringir las prestaciones sociales de ciertas categorías de ciudadanos especialmente protegidos y sustituirlas parcialmente por compensaciones monetarias. Entre otros, se verán afectados los veteranos de guerra, ciertos tipos de jubilados, los inválidos, los represaliados del estalinismo y las víctimas del accidente nuclear de Chernóbil.

La ley fue aprobada en primera lectura a principios de julio por 296 de los 450 diputados de la cámara. Además de la reforma social, incluye enmiendas variopintas en más de 150 normas vigentes. La razón es que el Gobierno ruso se ha servido del documento para librarse de otras disposiciones no deseadas y para redistribuir las cargas financieras entre el centro federal y las regiones.

Las fuerzas de intervención especial del orden público (OMON) actuaron ayer en Moscú para atajar dos protestas contra la ley. En el primer caso se trató de un enfrentamiento entre manifestantes comunistas (opuestos a la ley) y varios provocadores de otro partido. En el segundo, de la ocupación de la sede del Ministerio de Sanidad por un grupo de jóvenes del Partido Nacional Bolchevique que irrumpieron en el edificio e hicieron ondear sus banderas rojas desde las ventanas.

Oposición a la ley

La oposición a la ley, sin embargo, no es solamente comunista ni tampoco marginal. En la Duma, un grupo de 12 diputados independientes, adscritos a diversas tendencias, que incluye a algunos cualificados especialistas presupuestarios, ha actuado de forma coordinada para tratar de introducir modificaciones racionales en el proyecto de ley. El texto, apilado junto a todas las enmiendas acumuladas, alcanzaba ayer casi dos palmos de altura.

"Estamos ante la total arbitrariedad de un Estado no democrático, donde la fuerza política mayoritaria no es un partido político que asume responsabilidades ante la población, sino un apéndice del poder Ejecutivo", señala la diputada Oksana Dmitrieva, integrante del grupo de los 12 legisladores críticos con la ley.

Con el mismo estilo de la propaganda soviética, pese a la diferencia ideológica, Rusia Unida ha elaborado unas directrices de ayuda a sus propagandistas para que puedan argumentar a favor de la ley. En ellas, los oponentes de la reforma son descalificados como "especuladores políticos" o como integrantes de grupos supuestamente interesados en el statu quo, tales como "los oligarcas de las materias primas", los "periodistas vendidos" y la "mafia de las farmacias y el transporte".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 02 de agosto de 2004.

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