Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El precio de la vivienda nueva crece un 16%, y el de la usada, casi el 19%

La media del metro cuadrado se sitúa en 1.726 euros y 1.458 euros, respectivamente

El precio de la vivienda nueva creció un 16,05% y la usada un 18,85% en el segundo trimestre de 2004 respecto al mismo periodo del año anterior. El metro cuadrado construido en vivienda nueva alcanzó a final de junio los 1.726,7 euros y 1.458,3 euros el de la vivienda usada, según anunció ayer la sociedad Tasaciones Inmobiliarias (Tinsa). Esta empresa atribuye el fuerte incremento del precio de las viviendas usadas a los firmes crecimientos que experimentan las "zonas limítrofes" a las grandes ciudades y al potente tirón del sector en la costa litoral mediterránea.

El Gobierno, aunque todavía no ha entrado en vigor el plan de choque sobre vivienda, no puede hacer un balance satisfactorio de su gestión durante sus primeros meses en esta materia. Los precios de la vivienda siguen creciendo a ritmo de locomotora y cada vez resulta más caro comprar un piso, frente a las previsiones del sector que anunciaban un ligero enfriamiento. La realidad es que los últimos datos muestran crecimientos superiores a los dos dígitos. "Se observa un repunte en el precio de la vivienda usada", según el director general de Tinsa, Luis Lairado, que registra un crecimiento cercano al 19% respecto al mismo periodo de 2003. Si bien, también, es cierto que se aprecia "cierto descenso en la tendencia de crecimiento de la vivienda nueva", que registró aumentos del 18,51% en el último trimestre del 2003, del 17,31% en el primero de 2004 y del 16,05% hasta junio. Lairado no se atrevió a hacer previsiones para el año, después de los fallos de los últimos años.

Las variaciones trimestrales también continuaron con su escalada, así el valor de tasación del piso nuevo se incrementó un 2,65% respecto al trimestre anterior y el de la usada un 4,98% respecto a marzo. En las capitales de provincia el valor de la vivienda nueva se elevó un 17,18% frente a una subida del 15,43% en el resto de poblaciones. Por su parte, el crecimiento de la vivienda usada se encareció un 19,22% en las capitales de provincia y en el resto un 18,70%.

La capital donde la vivienda usada resulta más cara es Madrid, donde el precio medio es de 3.063 euros por metro cuadrado. Le siguen Barcelona con 2.658 euros; Bilbao, 2.370 euros, y Pamplona, 1.946 euros. Frente a éstas, aquellas capitales donde es más económico adquirir un piso son Lugo, con precios medios de 693 euros metro cuadrado; León, 996 euros; Badajoz, 1.004 euros, y Ourense, 1.009 euros.

Las comunidades donde el importe de los inmuebles usados ha crecido por encima de la media han sido Castilla-La Mancha, Murcia, Cataluña y Andalucía, con incrementos cercanos al 25%. Por contra, las comunidades que menos crecieron fueron Canarias, Castilla y León, Galicia y Navarra con alzas próximas al 10%.

Este constante crecimiento del valor de la vivienda usada obedece, según Lairado, a la fuerte evolución que sufrieron los precios en la costa litoral mediterránea y, sobre todo, incidió el dirigente de Tinsa, al fuerte estiramiento experimentado en las periferias y extrarradio de las grandes ciudades españolas. Este crecimiento en las principales ciudades provoca un desplazamiento hacia los barrios periféricos y, en concreto, hacia las coronas urbanísticas que circundan las urbes más desarrolladas. Los casos de Toledo y Guadalajara son los ejemplos más claros de este "efecto dispersión". Estas provincias fronterizas a Madrid han experimentado los mayores crecimiento de precios con encarecimientos del 35% y 31%, respectivamente

En estas zonas periféricas, el valor de las viviendas usadas suele ser reducido, según Lairado, y generalmente se trata de inmuebles con cierta antigüedad y con un valor muy bajo, lo que provoca que se eleven los valores medios de crecimiento.

Las facilidades que ofrecen las entidades financieras, con tipos reducidos y estrechos márgenes, espolean al mercado inmobiliario. Se ha producido un crecimiento récord del crédito hipotecario, y durante los seis primeros meses ha subido un 24,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento está apoyado en un mayor número de operaciones y en un aumento de los valores."Hay suficientes incertidumbres en el mercado para que sea imposible prever la evolución del mercado a medio o largo plazo", señaló el responsable de Tinsa cuando se le preguntó sobre las perspectivas del sector. Lairado explicó que "los cambios en los mercados inmobiliarios tienen una gran inercia", es decir, "los efectos de las medidas adoptadas se retardan algún tiempo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de julio de 2004