Europa acude dividida al debate de la ONU sobre el muro de Israel

Las diferencias europeas obligan a suspender la votación del dictamen de la Corte Internacional

La Asamblea General de la ONU mantuvo ayer un tenso debate sobre la opinión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el muro que Israel levanta en Cisjordania. La división en la Unión Europea sobre la resolución de la ONU obligó a posponer la votación. Jordania, en nombre de los países árabes, prefiere seguir negociando para sumar el bloque europeo a su posición. La proximidad del Reino Unido a su principal aliado, EE UU, y la responsabilidad que siente Alemania por Israel hacían ayer difícil que la UE pudiera votar en bloque, señalaron fuentes diplomáticas en la ONU.

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Hay dos tesis sobre la mesa. Por un lado, un grupo de países de la UE considera que en el texto debería ponerse mayor énfasis en la mención a los atentados terroristas palestinos contra la población israelí y al derecho de Israel a su legítima defensa, en línea con la opinión de Washington. Son: Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Italia y Hungría. Pero el otro grupo insiste en que la resolución debe ajustarse al dictamen de la Corte Internacional de Justicia -que la semana pasada declaró ilegal la barrera por considerar que "crea una anexión de hecho de territorio palestino"-, para no deslegitimar a la institución.

El consenso podría generarse durante los próximos días en torno a la abstención, como ya sucediera en diciembre cuando se solicitó la opinión jurídica al CIJ sobre la construcción del muro en Cisjordania. Jordania, que ya contaba con el apoyo mayoritario a su proyecto de resolución, quería a la Unión Europea en bloque a su lado y por eso optó por retrasar el voto del texto hasta ver cómo respiraban los europeos.

Entretanto, en la Asamblea General las delegaciones se enzarzaban en un duro debate. El observador de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Naser al Kidwa, abrió la sesión diciendo que la opinión del CIJ es "determinante, clara y firme" respecto a la aplicación del Derecho Internacional por parte de Israel. "El debate sobre el estatuto de la barrera ha concluido", añadió, pidiendo a la ONU que tome las decisiones necesarias para que se respete el veredicto de La Haya, por el que se pide la destrucción de la barrera ya construida y se compense a los palestinos por los daños causados.

El observador palestino calificó además de "arrogante" e "indignante" la reacción del Gobierno israelí al dictamen. Al Kiwad se mostró desafiante ante un posible veto de EE UU en el Consejo de Seguridad, en caso de que al final se recurra a este órgano de la ONU para obligar a Israel a destruir el muro. "Los vetos socavan la paz", dijo. El príncipe jordano Zeid Al Husseim pidió al resto de los miembros que "no permitan que se mantenga la situación de ilegalidad" y añadió que la CIJ "es la ley". "Todos deben respetarla", agregó.

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El representante israelí, Dan Guillerman, no dudó en arremeter contra "los que hacen de portavoces de la causa palestina". "Los locos están dominando el manicomio", remachó mientras mostraba dos fotos con tumbas de israelíes muertos. Para Israel, lo que se ha conseguido es "arrastrar" a la Corte Internacional hacia lo que calificó como "una realidad virtual" creada por la ANP. "En ese mundo alternativo sólo hay una víctima y un verdugo. La ONU debe contribuir al bienestar de la dos partes", añadió.

Guillerman dijo que el muro no estaría construido si la Autoridad Palestina se comprometiera a luchar contra el terror. "La solución al conflicto no está en La Haya o Nueva York, sino en Ramala y Gaza, desde donde se dirige el terrorismo". Y lamentó el "silencio ensordecedor" de la Corte sobre los actos terroristas contra sus ciudadanos. Washington ya ha dejado claro en este sentido que el proyecto de resolución propuesto por los países árabes es "partidista", tal como expresó ayer el embajador de EE UU, John Danford, porque considera que no se reconoce a Israel el derecho a la defensa frente a ataques terroristas.

El jefe de la policía palestina en Gaza, Ghazi Jabali (sentado en el coche), deja su oficina ayer antes de ser secuestrado.
El jefe de la policía palestina en Gaza, Ghazi Jabali (sentado en el coche), deja su oficina ayer antes de ser secuestrado.AP

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