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Los 20.000 permisos de residencia pendientes se renovarán en 15 días

El delegado del Gobierno, Joan Rangel, dice que el primer día acudieron 6.322 inmigrantes a las oficinas de trabajo para arreglar sus papeles

Lo que parecía un problema casi irresoluble, la acumulación de más de 20.000 permisos de residencia pendientes de renovación, va a resolverse en un "plazo máximo de 15 días", según el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel. La fórmula adoptada para desbloquear los expedientes, poner a disposición de los inmigrantes las 57 oficinas de trabajo de la Generalitat -antes sólo se podían renovar los papeles en las oficinas de la Delegación del Gobierno-, se puso en marcha el pasado lunes.

El primer día se agolparon en las oficinas de toda Cataluña 6.322 inmigrantes, de los que, según Rangel, unos 5.000 pudieron iniciar los trámites de renovación de sus permisos. Lo que los inmigrantes se llevan de las oficinas de empleo es un papel que acredita que ya han pedido la renovación de los permisos de trabajo y residencia, un documento que "les da una tranquilidad que antes no tenían", indicó el delegado. Cuando este servicio no estaba descentralizado, los inmigrantes tenían que pedir una cita previa por teléfono a la Delegación del Gobierno. Y entre la llamada y la cita podían pasar meses sin documento alguno que demostrase que la renovación estaba en tramitándose.

El delegado del Gobierno también prometió "flexibilidad" a los inmigrantes que tengan los documentos caducados. "Vamos a ser flexibles y a dar un tiempo de margen, en vista del colapso que se produjo". Pero ello, continuó Rangel, tampoco quiere decir que el Gobierno vaya a hacer la vista a gorda: el margen de tiempo puede "ser de algunos meses, pero tampoco va a ser de un año".

Que descentralizar la renovación de los permisos de residencia y trabajo era algo "necesario ha quedado clarísimo", afirmó el delegado del Gobierno.

Largas colas

Eso sí, las largas colas que se produjeron el lunes desbordaron a más de una oficina. En Sabadell incluso tuvo que intervenir la policía por la trifulca que se armó porque los inmigrantes habían hecho una lista que no coincidía con la que utilizó la oficina. Para el delegado, las largas colas de inmigrantes que se han registrado en las puertas de las oficinas son una cuestión menor, ya que lo que se pretende llevar a cabo es un plan de choque para la regulación de los permisos de residencia y trabajo de este colectivo, integrado por unas 300.000 personas en toda Cataluña. "No iremos a perjudicar a las personas que están gestionando la renovación, las cuales en muchos casos, por culpa de la Administración, tienen los papeles caducados", añadió Rangel.

No todas las oficinas de trabajo seguirán ofreciendo este servicio pasados los primeros días. Después, "la oferta va adaptarse a la demanda", indicó Rangel. La mayoría de las oficinas, concretó el delegado, "se concentrarán en la provincia de Barcelona, que es donde se han tramitado casi todos los expedientes".

Rangel prevé que a finales de julio ya "estará clara la red de oficinas", pero el mapa definitivo no se conocerá hasta septiembre u octubre -cuando estará listo el nuevo reglamento de extranjería-. El delegado del Gobierno se congratuló del éxito de la iniciativa y aseguró que el cuerpo consular también está "muy satisfecho" por la forma en que se ha resuelto la situación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004