El Congreso rechaza una proposición del PP sobre selecciones deportivas

Los parlamentarios nacionalistas muestran su desagrado con la postura del PSOE

El partido de las elecciones autonómicas no ha terminado. Ayer, el pleno del Congreso rechazó una proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, en la que se pedía que las selecciones nacionales españolas representen al conjunto de España en cualquier modalidad deportiva, que es lo mismo que propugna el PSOE, pero el enfrentamiento político puede hacer creer que defienden cosas muy distintas.

El pasado día 1, Begoña Lasagabaster (EA) defendió una proposición no de ley en la que se pedía el reconocimiento de las selecciones deportivas autonómicas. El PSOE logró que se apoyase una enmienda de sustitución, en la que se pedía al Gobierno que promocionase las selecciones deportivas autonómicas, aunque salvaguardando la legislación vigente.

Esa legislación es fundamentalmente la Ley del Deporte de 1990, que confiere a la selección española, en cualquier especialidad deportiva, la representación única en competiciones internacionales.

El texto era lo suficientemente ambiguo para que Diego López Garrido, secretario general del grupo socialista, tuviese que dar repetidas explicaciones en el sentido de que la proposición no de ley aprobada aquel día por el Congreso no cambiaba ni una coma de la legislación vigente.

El PP aprovechó esa circunstancia para presentar ayer una proposición defendida por su diputado Francisco González Pérez, en la que de forma explícita se recoge el carácter excluyente de cualquier selección española en el ámbito internacional, frente a las autonómicas.

Para defenderla llegó a provocar la hilaridad de los diputados cuando afirmó, entre otras cosas, que la selección española de fútbol ha ganado su primer partido frente a Rusia, que hoy miércoles volverá a ganar y pidió que no sea el grupo socialista con su ambigüedad y los que apoyaron la proposición anterior "los que provoquen una derrota de la selección española".

Con estos argumentos los nacionalistas desfilaron por la tribuna descargando la maza parlamentaria contra lo que, con carácter general, consideraron una concepción excluyente por parte del PP, aunque sin olvidar reprochar a los socialistas lo que ellos entienden como ambigüedad en este asunto.

Francesc Canet (ERC) les dijo, por ejemplo, que la enmienda de sustitución que ofrecían los socialistas no era "una muestra de coherencia, y menos aún que la pudiesen apoyar diputados del PSC".

Lasagabaster ironizó sobre la "España una grande y libre". María Olaia Fernández (BNG), le reprochó al diputado popular que pudiera atribuir a los demás posibles derrotas de la selección española y no "a Raúl y compañía". Aitor Esteban (PNV) hizo saber expresamente que la enmienda del PSOE no podían aceptarla. Josep Maldonado, en nombre de CiU, fue el más duro con el grupo socialista al que trató de vapulear dialécticamente acusándolos de protagonizar "un vodevil".

Montserrat Palma, en nombre de los socialistas, explicó que querían enmendar la proposición del PP porque "no hace más que solemnizar lo obvio", en referencia sin duda a que reproduce de forma muy expresa, pero con mucha carga política, la Ley del Deporte vigente, y por eso los acusó de utilizar un tono "excluyente de prohibición y de desprecio". Les dijo que querían "sembrar el alarmismo" y "adueñarse de España para darle en la cabeza al que tiene una idea diferente". La diputada socialista propugnó una vez más el diálogo.

El PP no aceptó ninguna de las enmiendas a su proposición, y la vio derrotada por todo el resto de la Cámara, es decir, por 129 votos a favor, sólo de los suyos, y 180 de todos los demás.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 15 de junio de 2004.

Lo más visto en...

Top 50