Condenada una mutua por declarar "apto" a un obrero que murió a los cuatro días

Un juez considera evitable el fallecimiento, y "negligente" la actuación de la médica

El operario Manuel D. C., vecino de Leganés, de 51 años, murió el 1 de diciembre de 2000 de un infarto de miocardio tras una dura jornada como montador de puertas metálicas. Cuatro días antes, fue visitado por una médica de la mutua Fremap, quien le detectó graves dolencias en el corazón. A pesar de ello le declaró apto para trabajar. Un juez ha condenado ahora a la médica y a la mutua a indemnizar con 100.000 euros a la familia del fallecido porque considera que su actuación fue "negligente".

La familia de Manuel D. C. acudió a los tribunales al recibir por correo, dos semanas después de su muerte, los resultados del "reconocimiento médico anual" al que Fremap sometió al fallecido cuatro días antes de morir. Los resultados alertaban, según ha admitido ahora el juez, del grave riesgo que corría Manuel D. C. si seguía trabajando como montador de puertas metálicas.

El juez considera probado que la médica R. M. T. S. O. diagnosticó al trabajador e "hipercolesterolemia", "aumento del hematocrito" y de "posible necrosis inferior antigua", entre otros indicios de que el corazón y el sistema circulatorio del empleado no aconsejaban que siguiera trabajando. La facultativa recomendó al fallecido que tenía que "acudir obligatoriamente al cardiólogo", sin embargo, remitió a su empresa un informe médico en el que señalaba que "no se objetivan datos patológicos en relación con su puesto de trabajo en el momento actual", según recoge la sentencia.

Manuel D. C. sólo pudo trabajar cuatro días más. El informe del forense determinó que "la causa inmediata de la muerte fue un edema agudo de pulmón" y la "causa fundamental, un infarto agudo de miocardio".La sentencia considera probado que la médica "minusvaloró los graves resultados obtenidos en el electrocardiograma al darle el alta a un trabajador que requería un gran esfuerzo físico incompatible".

Joaquín Revuelta Iglesias, secretario general de Fremap, ha declarado que la mutua ha recurrido la sentencia. Además, indicó que la médica condenada "no pertenece a la plantilla" de Fremap, sino que "es de una empresa subcontratada" y que la mutua "emprenderá acciones para que la médica o su empresa reembolsen a Fremap las cantidades que los jueces pudieran determinar en su contra".

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Sobre la firma

Oriol Güell

Redactor de temas sanitarios, área a la que ha dedicado la mitad de los más de 20 años que lleva en EL PAÍS. También ha formado parte del equipo de investigación del diario y escribió con Luís Montes el libro ‘El caso Leganés’. Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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