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Tribuna:UN CONFLICTO EN EL MEDITERRÁNEO

El porqué del 'no' en el referéndum de Chipre

El autor explica que a los chipriotas se les pidió decidir si aceptaban, de forma libre y democrática, el plan de la ONU para la isla.

Para la mayoría de los grecochipriotas no ha sido fácil votar no en el referéndum del 24 de abril. Durante décadas, los grecochipriotas han estado alimentando el sueño de la reunificación y deseando desde lo más profundo de su alma que se pusiera fin a la prolongada ocupación de su país. Ha sido su sueño desde siempre que, junto con sus compatriotas turcochipriotas, las dos comunidades que constituyen el pueblo de Chipre fuesen capaces de celebrar el momento del ingreso oficial de Chipre en la Unión Europea. Los grecochipriotas, durante 30 años, han sufrido la división, los trágicos resultados de la intervención militar, incluyendo graves violaciones de los derechos humanos y la intransigencia por parte del poder ocupante y su subordinada Administración local. Desafortunadamente, ningún Estado poderoso de la comunidad internacional condenó de manera efectiva esta injusticia; simplemente, parecía que la toleraba. Aunque no se esforzaran para restaurar la justicia, debido a su incapacidad o su falta de voluntad, se contentaban con el hecho de que, después de la invasión militar que tuvo lugar en Chipre en 1974, se haya evitado otro conflicto armado.

Los grecochipriotas han sufrido durante 30 años la división y la intervención militar

Durante 30 años, todos los esfuerzos realizados por el secretario general de la ONU hacia la búsqueda de una solución viable tropezaban con la continua actitud negativa de la Administración turcochipriota -que ha estado siempre bajo el control de Turquía- para facilitar un arreglo. Esta actitud negativa se encontraba con la impunidad ofrecida por parte de la comunidad internacional, Gran Bretaña inclusive, que, además, era uno de los países garantes. La parte turca rechazó dos veces el Plan de Naciones Unidas. Los esfuerzos continuaron con la esperanza de que Turquía pudiera ver que sus propias aspiraciones hacia la UE dependían de un acuerdo final para acabar con la ocupación ilegal de la isla. Desafortunadamente, el resultado final, el 5° Plan de Annan, convertía a Turquía en país dominante sobre Chipre.

A los chipriotas se les pidió, por medio de un referéndum, decidir si aceptaban o rechazaban el plan, dándoles así la oportunidad de expresar su voluntad de una manera libre y democrática. De modo natural, su discreción no podría ser obstaculizada. ¿Deben ahora estar castigados por expresar libremente su voluntad? Nadie ha castigado a Turquía por la ocupación de Chipre durante 30 años o por sus intransigencias.

Entonces, la pregunta es ¿por qué, en realidad, el plan de Annan fue rechazado por la comunidad grecochipriota? Según el plan, las fuerzas de ocupación turcas se reducirían gradualmente de 40.000 a 650 después del año 2018 y permanecerían en Chipre incluso después de la posible incorporación de Turquía en la UE. Este número de soldados es el mismo que el que se acordó en 1960. ¿Y por qué eso tiene que ser así si nosotros aspiramos a crear un triángulo pacífico en la zona, donde los tres países -Grecia, Turquía y Chipre- serán miembros de la UE? O por lo menos, ¿por qué no fue estipulado por la ONU que las fuerzas debieran irse en su totalidad salvo que Turquía tuviera argumentos razonables para que se quedasen? Obviamente, para mostrarse subordinado al prestigio militar turco, que "nunca abandona las regiones previamente conquistadas con sangre". Además, ¿por qué Turquía debe mantener el derecho de la intervención unilateral, incluso después de su ingreso a la UE?

Es cierto que, según el plan, tres años y medio después, parte del territorio que ahora está ocupado pasaría bajo la Administración grecochipriota, y aproximadamente 80.000-85.000 de los grecochipriotas que fueron desplazados de sus casas podrían regresar a sus hogares. ¿Por qué se consideró necesario que estos territorios se quedasen bajo la Administración turcochipriota y no bajo la Administración de la ONU, para que estuviera asegurado el acuerdo? De hecho, la ONU, en varios casos muy recientes, ha adoptado esta misma forma de administración. Esto tuvo lugar porque la parte turca insistía en que no iba a desocupar las áreas acordadas hasta que las 40.000 personas que en este momento las están ocupando pudieran realojarse y rehabilitarse con seguridad. Sin embargo, en 1974, 200.000 grecochipriotas fueron desplazados a la fuerza y no se ocupó nadie de su realojamiento.

¿Por qué se consideró necesario imponer por la fuerza sobre el pueblo chipriota un enorme número de colonos de Anatolia?, que ahora han alcanzado los 110.000-120.000, un número que es mayor del total de la actual población turcochipriota. ¿Ya no se considera como crimen en contra de las leyes de los derechos humanos el traslado a las áreas ocupadas de población propia por las fuerzas de ocupación? ¿Por qué está considerado como crimen solamente en otros lugares del mundo?, como, por ejemplo, en Cisjordania y Gaza. ¿El acuerdo no consistía en que los grecochipriotas formaran un Estado federado con sus compatriotas turcochipriotas, y no con Turquía?

¿Por qué se consideró necesario obligar la cancelación de todas las denuncias pendientes contra Turquía ante la Corte Europea de Derechos Humanos? Según el plan, los grecochipriotas se harían cargo de todas las pérdidas que han sido provocadas por la falta de uso de las propiedades que se encuentran bajo ocupación en los últimos 30 años. ¿Por qué no se dejó en manos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos la decisión sobre el futuro de las denuncias pendientes? ¡Porque Turquía insistió sobre esto! Para Turquía, el tema era una cuestión de orgullo y la liberaba de cualquier responsabilidad sobre los hechos ilegales cometidos en el pasado. Y por eso, el orden público europeo debería doblegarse ante sus apetencias.

Además, ¿por qué se consideró correcto que Turquía pudiera estar en posición de codecidir sobre si la isla tiene o no plataforma continental? Es conocido que Turquía rechaza el derecho de las islas a tener plataforma continental y, de hecho, no firmó el Tratado Internacional sobre la Ley del Mar. Pero de nuevo, los deseos de Turquía tenían que satisfacerse. Se pueden mencionar unos cuantos asuntos más incluidos en este plan, que hicieron que los grecochipriotas se sintieran muy inseguros.

El nuevo sistema de federación propuesto para Chipre era único y sui géneris, es decir, nunca se había aplicado en otra parte del mundo. Es más, su funcionamiento correcto y continuo iba a depender totalmente de la voluntad de las dos partes. Una vez aplicado, se crearía un "nuevo orden de relaciones" sin vuelta atrás. Si los mandos federales se colapsaran, la Unificada República Chipriota desaparecería. Este escenario no se podía pasar por alto. Las complicaciones entonces para el nuevo Gobierno podrían ser devastadoras y su continuación se pondría en peligro.

¿Por qué entonces sumergirse en una situación la cual presenta desde el principio muchos defectos inherentes? El pueblo de Chipre necesita urgentemente una solución viable que le garantice su duración y un futuro prometedor para las generaciones venideras, y no una solución "práctica" que pueda colapsarse con el primer soplo de viento. Los grecochipriotas quieren esta solución más que nadie. Y son infelices con su justificable voto de no, porque la esperada, desde hace muchos años, reunificación de su país se ha aplazado de nuevo. Lo que quieren es una solución con el sustrato político y social necesario para fomentar la buena fe, la cooperación y coordinación, y también la lealtad de todos los chipriotas, griegos y turcos, en su casa común dentro de la UE. Sin que existan los jefes supremos y sin que haya independencia limitada. Los esfuerzos para una solución viable no cesarán.

Kypros Chrysostomides es el portavoz del Gobierno de la República de Chipre, cargo equivalente al del ministro de Información y Prensa de otros países.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2004