Reportaje:

Contra la represión de Cenicienta

Una profesora de la Universidad de Huelva desmitifica los cuentos de hadas como herramienta educativa para adolescentes

Beatriz Domínguez García, una profesora de Filología inglesa en la Universidad de Huelva, lleva inmersa desde 1999 en la investigación de la influencia que los cuentos de hadas han ejercido sobre las novelas realistas de escritoras contemporáneas de diferentes nacionalidades.

La ideología de los cuentos de hadas "se ha estado transportando como una mitología social que se ha aplicado en la educación de los adolescentes", precisa. Y añade la investigadora: "Sobre todo a partir del siglo XX, cuando Walt Disney comienza a realizar películas de dibujos animados, surge un movimiento de escritoras a nivel mundial que utiliza recursos de los cuentos de hadas en sus historias".

"Ni la Cenicienta ni la Bella Durmiente ni la Sirenita fueron felices. Sus vidas giraron siempre en torno a la figura masculina más próxima, se casaron con unos perfectos desconocidos y sacrificaron sus vidas por unas normas que en la mayoría de los casos constriñó sus capacidades como mujeres". Beatriz Domínguez García asegura que los estereotipos femeninos clásicos como la Cenicienta o la Bella Durmiente han obstaculizado la realización personal y autónoma de las jóvenes en la sociedad actual.

Centró su análisis en un primer momento en autoras de habla inglesa, como Ángela Carter, Sara Maitland y Shera S. Tepper. En la actualidad ha ampliado su estudio a los cuentos de hadas en la tradición española y la francesa. Entre las novelas españolas figuran alguna obra de Ana María Matute o Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite. También Espido Freire ha incorporado motivos de esos cuentos en sus primeras novelas, según esta profesora. "Isabel Allende ha estudiado la implicación del folclore en sus novelas y ha recurrido a heroínas tradicionales en sus metáforas femeninas", dijo.

La profesora examina qué elementos del folclore tradicional español han trasladado estas autoras a sus creaciones literarias y hasta qué punto los de otras culturas se han mezclado en la percepción contemporánea de los cuentos tradicionales españoles.

La primera parte del trabajo, publicada en 1999, se presentó bajo el título Hadas y Brujas. La reescritura de los cuentos de hadas en escritoras contemporáneas en lengua inglesa. El centro de su investigación reside en certificar cómo los cuentos de hadas "conforman un rol y patrones de conducta predeterminados que trasladados al ámbito educativo no sirven, porque no plantean soluciones a problemas concretos". Beatriz Domínguez ha analizado determinados personajes de novelas que "luchan contra esa tradición impuesta".

La profesora señala que hay autoras que revisan algunos personajes de esos cuentos, como la Bella Durmiente, para desmitificar la validez de las historias de hadas. E indica: "Mi objetivo reside en explicar cómo hay un movimiento literario esencialmente femenino que trata de demostrar mediante su escritura que ciertos patrones tradicionales de conducta, adquiridos en su educación, no son válidos".

En su investigación incluye una crítica social: "Mi intención es ver cómo esos cuentos que se interiorizan desde pequeños afectan a tu vida futura y a las relaciones interpersonales y del entorno social".

Domínguez recoge en su trabajo cómo un grupo de escritoras contemporáneas han expresado su descontento ante la forma en que se transmitía la tradición histórica y cultural con la lectura esos cuentos de hadas. "Las pautas de comportamiento que se reflejan en esos cuentos no hacen sino encasillar a la mujer en un rol específico e inmutable. Hoy día son pocas las mujeres que consideran la maternidad y las labores domésticas como la única profesión posible", indica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de mayo de 2004.

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