_
_
_
_
VISTO / OÍDO
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Imperativos para mentir

Las mentiras tienden a arroparse en imperativos categóricos: arrebatado por su deseo, el falsario es el primer convencido de lo que inventa. Oía ayer al Parlamento y encontraba esos imperativos. Cuando leí los diarios, me inquieté más. Se trata de saber qué razones hubo para enviar tropas a Irak y para retirarlas; qué relación tuvo la decisión con el asalto a Madrid por guerrilleros islámicos, y si la retirada del cuerpo expedicionario se relaciona con sus descargas contra los iraquíes, con el resultado de que los muertos sólo son del otro bando. Y si ello puede influir en la retirada. Más grave es asegurar cómo ha pesado el ataque a Madrid en las elecciones: los categóricos dicen que la caída de un partido y el ascenso de otro se deben a él. ¿Cómo lo saben? Ítem más, sacan de esa generalidad las falsedades del Gobierno, por propia mentira o error en la información. Si yo dijera que al verse engañados crearon un motín de votantes, sería sobre bases objetivas apreciadas la víspera de la urna; el partido perdedor se eximió porque la santa ira de la derrota le hizo buscar canallas viles que usan de malas artes: grupos de presión, poderes fácticos, conjuras. De donde deducen servicios al terrorismo, palabra de piedra de abraxas ante lo que hay que callar y humillarse. Partiendo de que el terrorismo ha de tomarse como Único. Con mayúsculas: el Malo. Préstamos de la religión de cabecera. Va teniendo menos uso, o dan un poco de risa -"el Eje del Mal", Bush-, pero meten en la mente en forma de palabras simples. Ejemplo, no se puede decir que los que se hicieron volar en Leganés se "inmolaron", porque tiene un aspecto meliorativo -sacrificar la vida por una causa mejor, que es exactamente lo que hicieron, porque en ese acto sólo vale la opinión del mártir-; como decir que quienes murieron en la emboscada a nuestros soldados eran "insurgentes" o "rebeldes"; "milicianos", "terroristas"; suavemente, guerrilleros.

(¿Es justo añadir títulos a la firma de articulistas no profesionales? ¿No añade valores generales a la voz de una persona, y falso valor académico a su imperativo categórico? ¿Sería mejor poner "no periodista" para explicar que no tiene las obligaciones de relatividad supuestas en nuestra profesión?).

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_