Arafat desprecia las amenazas de Sharon

El Ejército israelí irrumpe en Nablús y Tulkarem tras la muerte de un colono judío

El presidente palestino, Yasir Arafat, se ha encogido de hombros y ha acogido con una mezcla de desprecio e indiferencia las amenazas de muerte proferidas por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, en una serie de entrevistas que serán publicadas hoy domingo en la prensa hebrea con ocasión de la fiesta de la pascua judía, o Pesaj. Ayer, Rusia y Jordania se sumaron a las protestas que la comunidad internacional ha venido manifestando contra Sharon por estas declaraciones, las más duras y claras que un Gobierno israelí ha lanzado contra la vida de Arafat.

"Todo esto me deja indiferente. Lo único que me importa es nuestro pueblo, nuestros hijos, nuestras mujeres, nuestros estudiantes y nuestros lugares santos, sean musulmanes o cristianos", aseguró Arafat ayer al mediodía en un inesperado encuentro con la prensa al pie de las ruinas de su cuartel general de Ramala, donde minutos antes había recibido la visita de monseñor Michel Sab-bah, patriarca latino de Jerusalén.

Las declaraciones de Sharon contra Arafat fueron ayer respaldadas por el ministro de la Seguridad Interior, Tzahi Nanegbi, en una entrevista difundida por la radio pública israelí, en las que aseguró, que "lo más importante de esta polémica es que todos los que envían suicidas sepan que no se benefician de la mínima inmunidad, tal y como ha declarado el primer ministro". Luego, en un esfuerzo por defender la política oficial de asesinatos selectivos, el ministro aseguró que ésta era también una práctica habitual de EE UU, que se había llevado a término, por ejemplo, contra los dos hijos de Sadam Husein.

Jordania y Rusia se han sumado en las últimas horas a la oleada de condenas, que abrió EE UU contra Sharon por estas manifestaciones. Asma Jader, portavoz del Gobierno de Ammán, ha advertido de que "el asesinato de Arafat podría provocar una escalada de difíciles consecuencias". Alexander Yakovenko, portavoz ruso de Exteriores, recordó que el Gobierno de Moscú "ha condenado reiteradamente la práctica de las ejecuciones extrajudiciales, porque no sólo violan las leyes internacionales, sino que además van en contra de los esfuerzos para romper los ciclos de violencia y emprender un diálogo constructivo entre las dos partes".

A pesar del escándalo generado por estas declaraciones, en círculos de la oposición israelí se asegura que las manifestaciones de Sharon van dirigidas al "consumo interior". Se dice que tienen como objeto lograr el respaldo de los sectores más duros e intransigentes de su propio partido, Likud, que capitaneado por su gran rival y ministro de Hacienda, Benjamín Netanyahu, han empezado a torpedear todos sus proyectos políticos, empezando por el Plan de Desconexión Unilateral de los Palestinos, el repliegue militar de Gaza y el desmantelamiento de un número indeterminado de asentamientos.

Ayer, en medio de la disputa verbal, Yihad Islámica, Hamás y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa volvían a matar. Un militante, Ramzi Arda, de 18 años, vecino de un campo de refugiados de Tulkarem, apoyado por un comando conjunto de estas tres organizaciones, lograba infiltrarse en el asentamiento de Avnei Hefetz. La incursión se saldó con la muerte de un residente del asentamiento y heridas graves a su hija de 14 años. Según el Ejército israelí, el activista lanzó una granada y una ráfaga de metralleta contra una casa deshabitada para a continuación atacar una segunda vivienda, donde alcanzó a uno de sus moradores. Antes de que el atacante pudiera huir, los soldados lo mataron.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Como represalia, el Ejército irrumpió a continuación en las ciudades de Tulkarem y Nablús, al norte de Cisjordania, donde efectuó numerosas detenciones. En Nablús los militares arrestaron a medio centenar de hombres, entre ellos dos periodistas, y tras herir a cuatro personas, colocaron la ciudad, de 180.000 habitantes, bajo un estricto toque de queda. La operación militar sobre Nablús finalizó a primera hora de la tarde, después de 15 horas de asedio, en el transcurso de las cuales las tropas tomaron no menos de treinta edificios y provocaron diversas explosiones.

Yasir Arafat sale de su cuartel general de Ramala tras entrevistarse con Michel Sabbah, patriarca latino de Jerusalén.
Yasir Arafat sale de su cuartel general de Ramala tras entrevistarse con Michel Sabbah, patriarca latino de Jerusalén.EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de abril de 2004.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50