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LA INVESTIGACIÓN DEL 11-M | Las explicaciones del Gobierno

El CNI elaboró al menos un tercer informe sobre el 11-M cuya existencia niega Zaplana

El servicio secreto redactó el día 13 una nota que descartaba la colaboración de ETA e islamistas

El portavoz del Gobierno en funciones, Eduardo Zaplana, aseguró ayer que el servicio secreto CNI no elaboró ningún informe sobre la autoría de la matanza de Madrid, al margen de los dos desclasificados ayer, entre el jueves 11 y el domingo 14. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Defensa señalaron que el Centro Nacional de Inteligencia elaboró varias "notas informativas" sobre el 11-M antes de las elecciones. Al menos una de ellas, fechada el sábado 13 y referida a la posibilidad de que hubieran colaborado en el atentado ETA y grupos islamistas radicales, contradice la afirmación de Zaplana.

La desclasificación de dos informes del CNI cayó ayer como una bomba en el Ministerio de Defensa y causó estupor en servicios de inteligencia extranjeros. "Aznar ha imitado a

[George] Bush, que intentó culpar a la CIA de que no hubiera armas de destrucción masiva en Irak", indicó un miembro de un servicio occidental. Pero Bush creó una comisión de investigación en el Congreso de EE UU, mientras que Aznar ha desclasificado documentos por sorpresa.

Se trata de una decisión sin precedentes. La única vez que un Gobierno ha desclasificado documentos secretos fue en abril de 1997, cuando levantó el secreto de los papeles del Cesid sobre la guerra sucia contra ETA, por mandato del Tribunal Supremo. En esta ocasión, no lo ha pedido ningún juez ni tampoco el Congreso y el único objetivo, como dijo Zaplana, era salvar la credibilidad del Ejecutivo en funciones.

El precio ha sido destrozar el prestigio del principal centro de inteligencia del Estado y dejarlo en evidencia ante sus homólogos del mundo, según fuentes de Defensa. "Si el Gobierno cree que los analistas del CNI son unos ineptos, debería cesar a su jefe y no exponerlos en la plaza pública", agregan.

Lo cierto es que los papeles desclasificados no demuestran lo que el Gobierno pretende. La "nota informativa" de las 15.51 del día 11 (la hora alude al momento en que la recibió el Gobierno, por lo que tuvo que elaborarse antes) apunta a la autoría de ETA, pero incluye numerosas cautelas.

El texto considera "casi seguro que la organización terrorista ETA es la autora de estos atentados", pero advierte de que se trata de las "primeras conclusiones [...] a la espera de que la investigación policial extraiga datos concretos y concluyentes". Además, señala que "no puede afirmarse que alguna organización ligada a la Jihad Internacional pudiera ser responsable", pero insiste en que tal afirmación se hace "con los datos disponibles hasta el momento". Finalmente, subraya la "falta una de las huellas más significativas de este tipo de atentados: el terrorista suicida". En todo caso, el informe de la directora del Instituto Anatómico Forense de Madrid, según el cual no han encontrado datos "que permitan suponer la existencia de un suicida", es del 17, seis días después.

El ministro del Interior, Ángel Acebes, no introdujo ninguna de estas cautelas cuando, a las 13.30 del día 11, dos horas y 21 minutos antes de recibir el informe del CNI, declaró que el Gobierno no tenía "ninguna duda" de la autoría de ETA y calificó de "miserables" a quienes lo dudaran.

El segundo informe desclasificado, fechado el día 12, consideraba "dudosa" la reivindicación del atentado remitida por un grupo islamista a un diario en árabe editado en Londres, en concordancia con la opinión de la mayoría de los expertos.

Pero, en contra de lo que aseguró Zaplana, el CNI hizo más documentos antes de las elecciones. Al menos, según fuentes de Defensa, el sábado 13 elaboró una nota referida a la hipótesis de que el atentado fuese obra conjunta de ETA y grupos islamistas, excluyendo tal posibilidad. Acebes no la descartó en su comparecencia a las 14.30 del sábado.

Las fuentes consultadas señalaron que, además, debieron existir otros informes escritos y verbales. "No es creíble que el principal centro de inteligencia del Estado, ante el mayor atentado terrorista de la historia, sólo haga dos papeles en tres días", explica. El verdadero fallo del CNI no fue errar en su primera apreciación de la autoría, sino no avisar de que un hecho de este tipo podía producirse. Zaplana no dijo ayer nada al respecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de marzo de 2004