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ELECCIONES 2004

Zapatero pide a los jóvenes que se conviertan el domingo en "los voluntarios del cambio"

El líder socialista recibió ayer el apoyo del sindicato UGT para su proyecto de gobierno

Hasta el último minuto de esta campaña, el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, ya no cesará de pedir el voto a los jóvenes. En ellos ha puesto toda su confianza para las elecciones. Anoche les pidió que protagonicen el cambio y les llamó "voluntarios del cambio", tal y como ya lo han sido por la paz, contra la guerra de Irak, o luchando contra el chapapote. A partir de hoy, el PSOE repartirá por toda España un millón de octavillas en las que Zapatero pide el voto para el cambio. UGT mostró ayer su respaldo al candidato socialista.

Ya sólo le quedan a Zapatero tres días para mover el voto a su favor de los cientos de miles de abstencionistas de las pasadas elecciones y de los casi dos millones de jóvenes que votarán por primera vez. Ayer les pidió de todas las formas posibles que sean los protagonistas del cambio. Lo hizo en Gijón, en el Palacio de Deportes La Guía, ante 10.000 personas, a las que consiguió entusiasmar como viene ocurriendo en los últimos días al emplear un tono encendido. Zapatero y los estrategas del PSOE estiman que ahora puede ser posible que los jóvenes, y progresistas de todas las edades, pero singularmente los primeros, que se movilizaron contra la guerra de Irak, voten su candidatura. Y además del argumento de la paz, Zapatero quiere encandilar a los jóvenes recordándoles sus dificultades para conseguir un empleo estable, así como para conseguir una vivienda y poder tener una vida autónoma. También les recordó las leyes educativas del Gobierno del PP contra las que se movilizaron y el PSOE con ellos en la calle y votándolas en contra en el Parlamento.

En pequeñas píldoras, estas situaciones se reflejarán en el millón de octavillas que a partir de hoy circularán por toda España con el lema "Vota para cambiar". En la misma aparece Zapatero, sin chaqueta, y con el nudo de la corbata aflojado. "Vota para que todos los votos cuenten", se lee también en esta octavilla como un guiño implícito al voto útil.

Pero a los jóvenes ayer les halagó el oído con vehemencia. "Pido a los jóvenes que protagonicen el cambio, que se sumen al cambio, que vuelquen las elecciones y que sean los voluntarios del cambio, como ya lo han sido por la paz y contra el chapapote", exclamó.

El líder socialista, claro está, volvió a pedir un debate a Mariano Rajoy, y lo mismo hicieron sus antecesores en el uso de la palabra. El presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, se convirtió ayer en un ardoroso fan de Zapatero y le pidió que ganara por España y por Asturias. Lo mismo hizo su amigo y número uno de la lista al Congreso, Álvaro Cuesta, que mostró la seguridad en la victoria porque los progresistas "suman más que ellos". Álvarez Areces se alarmó del discurso "crispado y duro" de Aznar, y sus augurios de que si gana el PSOE grandes males caerán sobre el país. Pero Zapatero no desalienta al PP para que abandone esa línea sino que le aconseja que siga "metiendo miedo". Pero es inútil porque "este es un país valiente y va a apostar por el cambio". Zapatero habla ya sin rubor todo el tiempo en primera persona. "No le debo nada a nadie, sólo me debo a vosotros que me habéis elegido democráticamente y a España", clamó.

La UGT dio ayer su apoyo inequívoco a Zapatero en un mitin celebrado en la Unión de Madrid y con presencia de un nutrido grupo de dirigentes, aunque no del líder del sindicato, Cándido Méndez, para guardar las formas. A los asistentes, unos 1.500, se les entregó el documento elaborado por UGT que contiene un demoledor balance de la política económica y social aplicada por el PP en la última legislatura. Para no dejar duda, el presentador, el sindicalista Miguel Ángel Abejón, aseguró que es necesario un cambio porque "el PP no se merece el voto de los trabajadores". Un llamamiento al voto repetido por Zapatero, que calificó de "especial" el acto de ayer: "No quería ser presidente de España sin estar en la UGT, en mi sindicato". Y ante ese auditorio expuso sus ideas para "gobernar con los trabajadores", en diálogo constante con los sindicatos y sin olvidar la "o de obrero" que figura en la sigla del PSOE.

El candidato socialista se comprometió a subir el salario mínimo (ahora 460,5 euros) a 600 euros; a lograr un gran pacto social por el empleo estable, fruto del diálogo con las centrales y con los empresarios; a dedicar 4.000 millones de euros a subir un 26% las pensiones mínimas y un 21% las pensiones no contributivas; y a corregir las desigualdades para las mujeres, los jóvenes y los discapacitados. Zapatero pasó de puntillas sobre las partes de su programa económico que han despertado el recelo de los sindicatos, y no mencionó la rebaja de impuestos. El líder socialista acusó al PP de haber aceptado condiciones injustificables en las transferencias de las competencias sobre sanidad a las comunidades, aseguró que las listas de espera "son cada vez mayores" y que hay centros de asistencia y de urgencias "colapsados". Prometió revisar las transferencias sanitarias en la Comunidad de Madrid.

LAS CLAVES DEL MITIN

OCTAVILLAS: El PSOE distribuye desde hoy un millón de octavillas con la imagen de Zapatero, en mangas de camisa, pidiendo el voto.

VALIENTE: Los socialistas ven beneficioso que el PP "meta miedo". Dicen que se les volverá en contra porque éste es un país valiente.

LA GUERRA: El PSOE pide el voto de todos aquellos que se movilizaron contra la guerra de Irak y contra el Prestige.

ESPAÑA: El líder socialista se presenta como alguien libre que sólo se debe a su partido y a España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de marzo de 2004

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