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Entrevista:PILAR DEL CASTILLO | Cabeza de lista del PP por Granada | ELECCIONES 2004

"Credibilidad, eficacia y coherencia se decantan por el PP"

Pilar del Castillo, en cierto modo triministra -Educación, Cultura y Deporte- estrena una nueva condición en su dilatada actividad política que inició en la Universidad, como militante antifranquista, y prosigue ahora, como candidata, por vez primera, en unas elecciones generales. Concurre como cabeza de lista, por el PP, en Granada, circunscripción donde se juegan siete escaños que en la pasada legislatura se repartieron entre socialistas (4) y populares (3).

Pregunta. Se presenta por Granada y arrastra el remoquete de candidata cunera.

Respuesta. Inevitablemente. La oposición tiene ante sí un latiguillo fácil y ya sabe que para algunos es más fácil recurrir al latiguillo que esforzarse en algo más. Es la primera vez que me presento a unas elecciones y no soy de Granada, pero llevo cuatro años conociendo, como ministra, la vida parlamentaria nacional. Sería equivocado pensar que un ministro no conoce los problemas principales de las provincias de España. Quien encabeza la lista por el PSOE tampoco es de Granada; es de Jaén, pero estas cosas son bastante secundarias.

"El PSOE confunde igualdad de oportunidades con igualdad de resultados"

P. ¿Qué hace en el PP una mujer política con sus antecedentes: su paso por Bandera Roja, en los años universitarios?

R. La única cuestión a considerar, porque no me parece marginal, es el paso de los años. Cuando esas circunstancias se daban, y yo desde la izquierda trataba de contribuir a la lucha por las libertades en España y contra el franquismo, tenía entre 18 y 22 años. Cuando decidí trabajar de cerca con el PP corría ya el año 90, de manera que han pasado muchos años y el paso del tiempo te hace madurar en las ideas.

P. En 1996 llega usted a la dirección del CIS. Como conocedora de ese mundo ¿qué pálpito tiene a la vista de las encuestas que se vienen publicando?

R. Son un buen elemento de información, pero hay otras fuentes complementarias. Hay una pauta de coherencia desde 1977 en el comportamiento de aquellos votantes que determinan el resultado de una elección. En estas elecciones, el resultado final va a venir determinado por valores como la credibilidad, la eficiencia y la coherencia como partido nacional, y claramente eso se decanta hoy hacia el PP.

P. Rodríguez Zapatero dice que quiere una educación pública de lujo, ¿a qué le suena usted eso?

R. Nosotros hemos hecho reformas que persiguen una enseñanza de calidad para todos. Todas las personas que se están formando en nuestro país, de cualquier edad, necesitan tener las mejores condiciones y no hemos abordado las reformas para un sector frente a otro o un tipo de escuela frente a otra, porque eso está fuera de lugar. Hemos tenido dos objetivos: mejorar las condiciones para que la calidad final sea la mejor posible, porque estamos todavía a cierta distancia de los países más avanzados de Europa, y establecer un sistema de oportunidades para que el fracaso escolar disminuya. En España, una media del 25% de alumnos al cumplir 16 años se van del sistema educativo porque ya no es obligatorio y no tienen la titulación más básica, y ésta es una realidad lacerante para ellos y para las familias que la sufren. Hemos hecho reformas para dar más oportunidades para todos.

P. El PSOE habla de contrarreforma educativa.

R. El PSOE es de un pretencioso que clama al cielo. Tratar de legitimar sus reformas de los años 80, que han tenido, en muchos aspectos, consecuencias negativas, con muchas ineficiencias, utilizando grandes conceptos acuñados por la historia para otros procesos, me parece altamente pretencioso.

P. El que la asignatura de religión sea evaluable como cualquier otra materia ha sido uno de los grandes caballos de batalla de la discusión política.

R. La religión tiene el mismo tratamiento académico que tuvo mientras gobernó el PSOE o la UCD. No hay ninguna modificación. Se sigue o no voluntariamente. ¿Qué ha cambiado? Pues que los estudiantes que, ejerciendo su derecho, decidían no asistir a las clases de religión -por cierto son entre el 70% y el 75%, en el conjunto del sistema, los que eligen esa asignatura- cuando gobernaba UCD daban clase de ética; cuando llegó el PSOE estableció para esos alumnos un conjunto de posibilidades ligadas al ocio. Nos ha parecido que para esos alumnos es interesante conocer cuál ha sido la relación entre la sociedad, la cultura y las grandes religiones, porque eso explica muy bien los procesos históricos en muchos aspectos. Además, los alumnos no pueden suspender más de dos asignaturas para pasar al curso siguiente, a diferencia de lo que ocurría con la reforma socialista que en la enseñanza secundaria obligatoria podían pasar de curso, incluso con todo suspendido, con las consecuencias que eso ha provocado. Ahora, todas las asignaturas tienen el mismo tratamiento, igual que antes, pero no se puede pasar curso con más de dos suspendidas.

P. ¿Tuvo presiones de la Iglesia para esa reforma?

R. No. El valor supremo de mi acción política es el de la libertad.

P. ¿Cuántas becas había en 1996, cuando llega el PP al Gobierno y cuántas hay ahora?

R . Se han incrementado en un 22% y el número de estudiantes ha disminuido en un 10% en el conjunto del sistema.

P. Pero el gasto en educación en 1996 suponía el 4,9% del PIB y ahora se ha reducido al 4,4%.

R . No, está en el 4,5%. Durante la época socialista estuvo en el 4,8%, como media, pero este dato no vale para nada si no tenemos en cuenta cómo ha evolucionado el PIB. No es lo mismo el 10,5% de 1.000 que el 10% de 5.000. El saldo real es abrumador. La inversión fue, en números redondos de 450.000 millones de pesetas anuales y en los últimos años de 750.000. La inversión en Educación ha crecido un punto por encima del incremento del PIB.

P. Al margen de datos concretos, su reforma tiene una filosofía, unas directrices políticas distintas a las del PSOE, ¿en que se diferencian sustancialmente?

R. Hay elementos básicos radicalmente diferentes. El PSOE ha confundido y ha vendido que igualdad de oportunidades es lo mismo que igualdad de resultados y eso es un error gravísimo. Hay que proporcionar oportunidades a todos, pero si uno cree que puede garantizar los mismos resultados está perjudicando a todos. Aun cuando la enseñanza sea obligatoria hasta los 16 años hay que establecer un sistema que, manteniendo las sendas fundamentales para todos, a partir de determinadas edades, entre los 14 y 16 años, que es cuando en un sector de los estudiantes hay más reticencias para seguir estudiando, hay que ofrecer grandes vías de oportunidades. También hay diferencias sobre valores fundamentales para el aprendizaje y en el proceso de formación del individuo; por ejemplo el del valor del esfuerzo que quedó marginado, porque si se puede seguir progresando, con independencia del esfuerzo, del rendimiento, cuando llega el momento de enfrentarse a los estudios superiores o a la vida laboral, las posibilidades de fracaso son muy altas. Y al ser así, la frustración y la desesperanza que se producen son muy graves, sobre todo para personas que provienen de un entorno con mayores dificultades económicas, sociales y culturales. No hay ningún factor que contribuya más que la educación a determinar las posibilidades para el futuro en todos los órdenes, en definitiva para la libertad.

P. ¿Qué se ha hecho en el terreno de lo deportivo?

R. Ha habido avances muy positivos, a través de programas como el ADO o los centros de alto rendimiento deportivo.

CARNÉ DE IDENTIDAD

Pilar del Castillo nació en Nador (Marruecos), tiene 51 años, casada y con dos hijos. Catedrática de Ciencia Política y de la Administración de la UNED. Estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y cursó un máster de ciencia política con una beca Fullbright en EE UU. Fue directora del CIS entre 1996 y 2000, y a partir de ese último año, ministra de Educación, Cultura y Deporte. El último libro que ha leído es La Joven de las naranjas, de Jostein Gaarder, y las últimas películas que ha visto, Te doy mis ojos, de Icíar Bollaín, y Master and commander.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de marzo de 2004

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