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China multiplica la cobertura de la gala de los Oscar

El número de películas extranjeras que se exhiben en China puede ser minúsculo, y algunas de ellas censuradas, pero esto no ha impedido que las autoridades hayan decidido volcarse en la celebración de la ceremonia de los Oscar de Hollywood que tendrá lugar el próximo domingo en la localidad estadounidense. Según aseguró ayer la agencia de noticias Xinhua, nuevas cadenas de televisión se sumarán este año a la difusión de un evento que llegó por primera vez a las pantallas del país asiático en 2003.

"Más espectadores chinos verán este año la ceremonia de los premios Oscar en canales nacionales porque más cadenas de televisión han adquirido los derechos para retransmitir este gran espectáculo global", dijo. La información no aclaró, sin embargo, si las imágenes llegarán en directo, en diferido o con un ligero retraso que permita evitar sorpresas. En 1993, el actor y presentador Richard Gere mostró su simpatía por Tíbet, una parte del territorio chino a la que, según dijo, debía permitírsele la independencia. Las señales de la BBC o la CNN son cortadas cuando tratan temas sensibles para el Gobierno, como Tíbet o el movimiento de inspiración budista Falun Gong, que está prohibido por Pekín.

La Televisión Central China (CCTV) y la primera cadena local de películas, Shanghai East Movie Channel (SEMC), que fue lanzada a finales del año pasado, son dos de las que han comprado los derechos. China posee más de 2.000 cadenas de televisión, con más de 4.000 canales, de las cuales 50 pueden emitir a todo el territorio nacional vía satélite.

Una tarifa razonable

Según Xiao Hong, subdirector de SEMC, la tarifa para la ceremonia de los Oscar no llega a dos millones de yuanes (190.000 euros), "mucho menos que el precio de una competición deportiva, que normalmente cuesta millones de dólares".

China se encuentra en pleno proceso de internacionalización y gusta de los grandes espectáculos y del glamour que rodea al espectáculo del cine. Y aunque en todo el país sólo hay en la actualidad 1.200 cines, con unas 2.000 pantallas, en los próximos años surgirán decenas de grandes salas y complejos de la mano de multinacionales como la estadounidense Warner Bros. La filial del grupo Time Warner está inmersa en un ambicioso plan de aperturas con el grupo de centros comerciales Wanda. El Gobierno chino autorizó el pasado diciembre a los inversores extranjeros a tomar hasta un 75% en las empresas de exhibición en seis ciudades (Beijing, Shanghai, Guangzhou, Chengdu, Wuhan y Nanjing). Hasta entonces, sólo podían ser socios minoritarios y sin derecho a la gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de febrero de 2004