Reportaje:

Disney intenta cambiar

La compañía se vuelca en la animación digital y compra 'Los teleñecos'

Despedir animadores y contratar programadores informáticos es sólo el anticipo de la reforma laboral y empresarial a la que se enfrenta la compañía Walt Disney Co. Muchos críticos han escrito que algunas de sus últimas películas bordean el ridículo. Su último parque temático, California Adventure, no cubre ni gastos ni expectativas. Para cambiar el rumbo, Michael Eisner ha dado varios golpes de timón.

Recientemente, la empresa cerró el departamento de los estudios de animación de sus instalaciones en Orlando (Florida). De los 3.000 animadores que Disney tenía en nómina hace cuatro años, ya sólo quedan 600, todos en California, pero muchos de ellos contratados sólo en función de las necesidades.

Disney pretende estirar en lo posible sus franquicias más rentables, como el éxito algo inesperado de 'Piratas del Caribe'
Eisner ha invertido tiempo y dinero en crear un departamento de animación informática que pueda competir con Pixar

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Y las necesidades van a ser pocas, porque Disney, por primera vez en su historia, no tiene en producción ninguna película de animación convencional. Los proyectos en desarrollo -Chicken little y A day with wilbur Robinson- están enteramente animados por ordenador. La compañía ha invertido tiempo y dinero en tratar de crear un departamento de animación informática que pueda competir con Pixar, la empresa que ha roto su contrato de distribución con Disney por diferencias en el reparto de los ingresos de taquilla. En el mundo del cine, Pixar es sinónimo de calidad e imaginación; Disney está lejos de lograr ahora mismo esos dos calificativos.

De nuevo Mickey

Hay más maniobras de Michael Eisner para cambiar el aspecto de la compañía. Los miembros del consejo de administración escucharon recientemente los planes de Eisner de "digitalizar" al máximo sus productos. Quiere recuperar a Mickey Mouse para una nueva serie de televisión en formato enteramente informático y quiere aprovechar al máximo las ventajas de la distribución digital de los productos, que permite emitir su catálogo clásico en canales de alta definición o de televisión a la carta. Ante sus accionistas habló de cómo la próxima ha de ser "la década digital de Disney".

También quiere estirar en lo posible sus franquicias más rentables, como el éxito algo inesperado de Piratas del Caribe, del que ya se preparan dos secuelas.

Y el plan se cierra con una compra inesperada. La rana Gustavo está ahora a sueldo de Disney. El pasado martes, Michael Eisner anunció su decisión de comprar The Jim Henson Co., la legendaria compañía de marionetas que ha creado uno de los programas infantiles de televisión más longevos, The muppet show (Los teleñecos). La compañía había sido adquirida por un conglomerado mediático alemán, EM.TV, pero esta empresa se lo revendió a Henson hace algo más de un año. Aquella operación fue un desastre para los alemanes: pagaron 680 millones de dólares en febrero de 2000 y devolvieron la franquicia cuatro años después a cambio de sólo 78 millones.

Se sabe que Eisner llevaba 10 años tratando de cerrar esa operación. Según Brian y Lisa Henson, los hermanos dueños de la compañía, la "pasión de Michael Eisner y el respeto hacia nuestros personajes nos dan una gran confianza en Disney como socio empresarial". La operación no incluye los personajes del programa Barrio Sésamo, que fueron vendidos por separado a Sesame Workshop. Disney planea crear nuevos programas de televisión y videojuegos con los muñecos de The muppet show.

Quizá la empresa haya tocado fondo y ésta sea, como anticipa Eisner, su década de prodigiosa recuperación. La venta de abonos para sus parques temáticos es mejor que la de cualquier ejercicio reciente, y la oferta de Comcast, aunque ha puesto una etiqueta de venta a la compañía, ha servido para revalorizar su precio en el mercado.

A la compra de Jim Henson Co. se une un acuerdo con Cox Communications, una de las mayores empresas de televisión por cable en EE UU, para distribuir los canales ESPN propiedad de Disney, unas cadenas de retransmisiones deportivas de amplio éxito en este país. Y se dice que Pixar puede haber reabierto la puerta de negociación que cerró de un portazo hace un mes al romper su acuerdo de distribución con Disney.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 22 de febrero de 2004.

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