Los partidos colocan en el consejo de TV-3 a jefes del aparato y de prensa

Los socialistas aceptan que CiU continúe teniendo cinco consejeros

Las formaciones políticas catalanas pactaron ayer la renovación del consejo de administración de la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV), cuya composición volverá a regirse en función del peso parlamentario de cada partido. Los socialistas renunciaron a su pretensión inicial de compartir uno de los miembros del consejo con Convergència i Unió y acabaron por aceptar al candidato nacionalista: Enric Canals, que fue director general de difusión en gobiernos de CiU. También ERC, PP, PSC y CiU han designado a miembros vinculados a sus respectivos aparatos políticos y de propaganda.

El acuerdo final, que será aprobado mañana miércoles por el pleno del Parlament, se acerca más al propósito inicial de CiU -mantener su cuota de cinco miembros en el consejo- que al de la izquierda. CiU, por tanto, designará a cinco personas de su más absoluta confianza. El PSC tendrá tres representantes, Esquerra Republicana, dos, y uno el PP e Iniciativa per Catalunya. Este último, el de los ecosocialistas, cedido por el PSC. En total, el consejo de la CCRTV lo componen 12 vocales -que perciben un sueldo mensual neto de 3.167 euros- más el director general del organismo, Joan Majó, con voto de calidad en caso de empate.

Cuatro de los cinco partidos han colocado a miembros de sus aparatos o de propaganda en el consejo de administración de la radio y televisión pública catalana. Incluso dos de las tres formaciones de izquierda que, en el pacto de legislatura, se comprometieron a evitar que este organismo esté sometido al control partidista mediante una nueva ley de la CCRTV. Fuentes socialistas explicaron que habían dado luz verde al pacto para no proseguir con un consejo en funciones, pero que su propósito es impulsar de inmediato la reforma de la ley, lo que obligará a renovar de nuevo el consejo, con otros parámetros.

Tres de los cinco representantes de CiU han formado parte de la máquina propagandística de la federación nacionalista o de los anteriores gobiernos de Jordi Pujol. Enric Canals fue director general de difusión de la Generalitat además de director de TV-3 entre 1984 y 1989. Periodista de profesión, dirigió el diario El Observador, promovido por el polémico ex secretario general de Presidencia Lluís Prenafeta.

Por su parte, Joan Francesc Cánovas ocupó la jefatura del gabinete de comunicación de Artur Mas como conseller en cap y posteriormente colaboró en la campaña electoral al Parlament. En la actualidad, capitanea el equipo de prensa de Convergència Democràtica.

Marc Puig, publicista de profesión, es el único de los representantes de CiU que ya perteneció al consejo de administración de RTVE. En el último Gobierno de Jordi Pujol fue director general de Difusión y secretario de Comunicación en sustitución de David Madí.

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Miquel Reniu, ex director de formación de CDC, repite en su puesto en el consejo, del que también formará parte Josep Maria Vila d'Abadal, secretario general adjunto de Unió Democràtica.

Los republicanos han designado a Daniel Condeminas, hasta hace unos días jefe de prensa de ERC.El segundo representante de ERC será Enric Marín, experto en el mundo de la comunicación y profesor en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Aunque asesora a Josep Lluís Carod, no es dirigente de Esquerra.

Dos de los tres representantes de los socialistas están vinculados al partido. Jordi Menéndez fue candidato a la alcaldía en Sant Cugat del Vallès (Vallès Occidental) siendo ya miembro del consejo, aunque no se le considera integrante del aparato. Al contrario que Antonio Poveda, integrado en la cúpula del PSC del Baix Llobregat y concejal en el Ayuntamiento de Sant Joan Despí. Por su parte, el notario Juan José López Burniol pertenece a Ciutadans pel Canvi y cerró la lista por Barcelona en las pasadas autonómicas, pero todos le reconocen su independencia.

El representante del PP, Armand Querol, fue vicesecretario de organización en Cataluña de esta formación política. Finalmente, Jordi Sánchez, director de la Fundación Bofill, ha sido propuesto por Iniciativa, aunque no milita en este partido. Sánchez sopesaba ayer dimitir para expresar su disconformidad con la nueva composición del consejo.

La designación para estos cargos de figuras que destacan por su identificación con los aparatos organizativos, de prensa y de propaganda de los partidos no es nueva. Ésta ha sido la tónica en los anteriores consejos de administración de la CCRTV. En 1998, el PSC designó a Lluís Garriga, jefe de prensa del partido, que luego abandonó el consejo para ocupar el mismo cargo en el Ayuntamiento de Barcelona. Por su parte, Unió Democràtica colocó a Eugeni Pérez Moreno, ex portavoz de esta formación. Convergència designó a Ramon Goicoechea, asesor y amigo personal de Jordi Pujol, y a Jaume Vilalta, ex director de la empresa que edita el diario Avui.

El pleno de mañana también aprobará una renovación total en la Sindicatura de Cuentas, el organismo fiscalizador de las administraciones públicas. Esta entidad atraviesa desde 2001 una profunda crisis que en ocasiones la ha llevado a la parálisis. Los partidos han acordado hacer tabla rasa y cubrirán con profesionales nuevos los cinco puestos que se votarán mañana. El polémico síndico mayor, Marià Nicolàs, se verá por tanto forzado a abandonar la Sindicatura.

La gestión de Nicolàs ha sido muy polémica: durante su mandato paralizó varios informes espinosos para CiU, y el Parlament llegó incluso a devolverle el trabajo sobre el caso Pallerols, de presunta financiación irregular de Unió a través de fondos de formación ocupacional: en junio de 2002 el Parlament le pidió que lo rehiciera por considerar que no cumplía con el encargo. Nicolàs dejará la Sindicatura sin haber entregado aún la nueva versión de este informe, que los diputados solicitaron inicialmente hace más de cinco años.

A pesar de que tanto el PSC como el PP estaban satisfechos con el trabajo de los síndicos que en su día avalaron -Josep Maria Carreras (PSC) y Manuel Barrado (PP)-, accedieron a renovarlos para garantizar un cambio total en la institución. Que empezaría, claro está, con la marcha de Nicolàs.

El Parlament elegirá a cinco de los siete síndicos. Cuatro acababan mandato y uno -Jordi Petit- falleció el año pasado. Los nuevos serán Agustí Colom, avalado por ICV; Alexandre Pedrós, por el PP; Joan Colom, por el PSC; Alfons Ortuño, por CiU, y Enric Genescà, consensuado por socialistas y convergentes. Este último, profesor de Economía Familiar de la Universidad de Barcelona, se perfila como síndico mayor. La nueva Sindicatura contará con sólo dos miembros de los últimos años: Montserrat de Vehí (CiU) y Jacint Ros Hombravella (ERC).

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