Reportaje:

Los últimos visigodos

Ismaël Diadié Haidara, propietario de la Biblioteca de Tombuctú, recuerda a sus antepasados andalusíes en un libro

Ali ben Ziyad al-Quti abandonó su Toledo natal en 1468. Principal representante de una familia de conversos, marchó hacia el sur en un viaje de miles de kilómetros que acabó en la ciudad de Gumbu, en la curva del río Níger (África Occidental). En este lugar se estableció la comunidad de andalusíes. Ali ben Ziyad al-Quti reunió en Gumbu manuscritos y libros traídos de la península Ibérica junto a otros documentos del emperador Askia Muhammad de Gao, bajo cuyo reinado Tombuctú se convirtió en un importante enclave de la cultura musulmana.

El exiliado andalusí se casó con Kadija, hermana del emperador. La valiosa Biblioteca de Tombuctú fue custodiada por la familia de Ali ben Ziyad al-Quti generación tras generación. El historiador Ismaël Diadié Haidara es el propietario de este legado documental, que está formado por 3.000 manuscritos en árabe, hebreo, francés y castellano sobre los conocimientos de la época de Al-Ándalus. Escritores como José Saramago, Juan Goytisolo y el fallecido José Ángel Valente han promovido la restauración y conservación de este fondo bibliográfico.

Nacido en Malí en 1957, Ismaël Diadié ha publicado Los últimos visigodos. La biblioteca de Tombuctú, en RD Editores (Sevilla). El libro establece el vínculo familiar con España de los últimos visigodos, que tras la conquista árabe de la península Ibérica se convirtieron al islam. El exilio de los al-Quti (en árabe, los godos) se inició al abandonar Toledo, siguió en Granada, pasó por Marruecos y Mauritania y acabó en la curva del río Níger.

"Esta familia presenta la última rama de los visigodos. Para muchos, la historia de los godos termina en 711 con la conquista o penetración musulmana en la Península. Para algunos historiadores, la historia de la familia se termina con la toma de Granada en 1492. Y no es así. Este libro está escrito para hacer saber al resto del mundo que seguimos existiendo y haciendo historia", explica Ismaël Diadié, que reparte su vida entre Tombuctú (Malí) y Granada. "Vivo a caballo entre Tombuctú, ciudad mítica para mucha gente, y Granada, que es un sueño para muchos otros. He elegido vivir entre dos maravillas. Soy un hedonista", comenta entre sonrisas.

El libro se compone de tres partes con títulos expresivos. La primera se llama Del exilio de Ali b. Ziyad al-Quti de la ciudad de Toledo. De sus viajes por el desierto del Sáhara y de su vida en Gumbu, en el país de Soninké. La segunda parte lleva por título El libro de la vida de Alfa Mahmud Kati, hijo del Juriconsulto Ali b. Ziyad al-Quti de Toledo y de Kadija bint Abubakr Sylla, hermana del Emperador Askia Muhammad b. Abubakr Sylla. Finalmente, el título de la tercera parte es El libro de la dispersión de los Banu l-Quti del Valle del Níger entre el gobierno de los condotieros de Tombuctú y el reino del pastor convertido en rey en Hamdallaye.

"La familia ha sido desde el siglo IX una familia de gente que escribe libros de historia, medicina... Hasta el siglo XV fueron médicos y juristas. Ali ben Ziyad compró a lo largo de su viaje manuscritos. Esta tarea la continuó su hijo. El emperador Askia fue una especie de mecenas para muchos sabios de Tombuctú. La biblioteca se formó con manuscritos de Ali ben Ziyad, su hijo y el emperador Askia", dice el autor del libro. "La biblioteca ha servido para guardar la memoria familiar y es el único lazo que nos queda con Al-Ándalus", concluye Ismaël Diadié.

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