Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Putin rechaza el debate y expone su programa en la televisión

El presidente ruso defiende la ampliación de su mandato

El líder ruso, Vladímir Putin, utilizó ayer la apabullante superioridad de medios en los comicios presidenciales y expuso su programa electoral en un acto transmitido en directo por la televisión del Estado. El acto, que se presentó como una cita del líder con sus representantes en la campaña, coincidió con el inicio de los debates televisivos de los candidatos, en los que Putin se ha negado a participar.

"Creo que el jefe del Estado no se debe dedicar a hacerse publicidad a sí mismo", dijo el presidente a un auditorio en el que figuraban más de 500 periodistas invitados. Putin se distanció de su predecesor, Borís Yeltsin, y criticó su gestión, aunque sin mencionarlo por su nombre. En los años noventa, dijo, Rusia sufría una "humillante" dependencia financiera internacional, estaba al borde de la desintegración como Estado y no podía cumplir las mínimas obligaciones sociales para con los ciudadanos.

En el balance de la presidencia que inauguró en 2000, Putin se jactó de haber restaurado el orden constitucional y la gobernabilidad del Estado, además de lograr la "independencia financiera", la "estabilidad del rublo" y una mejora de los índices económicos y sociales. El presidente, sin embargo, se abstuvo de sacar conclusiones de la segunda guerra de Chechenia, que le dio popularidad en el otoño de 1999.

"El tiempo de la incertidumbre y de las inquietantes expectativas ha pasado. Hemos comenzado una nueva fase de trabajo destinada a crear las condiciones para mejorar cualitativamente el nivel de vida", señaló. "Esta tarea no es fácil y exige voluntad política y un diálogo sincero entre las autoridades y la sociedad", agregó.

Europa del Este

Putin dijo no estar satisfecho de lo conseguido y puso como ejemplo a los países de Europa del Este, donde no sólo se debaten las reformas, como en Rusia, sino que además se realizan. Constató que la economía rusa sigue centrada en la producción de materias primas, sin aprovechar su potencial intelectual, y está lastrada por la burocracia y los monopolios estatales. En su programa, Putin mencionó la reforma de las pensiones de jubilación, la nueva legislación sobre la explotación de los recursos naturales, la reforma administrativa y el fomento de un sistema político con partidos fuertes, además del desarrollo de la sociedad civil.

El líder reiteró que no era partidario de reformar la Constitución para ampliar su mandato presidencial de cuatro a siete años, pero no lo hizo de forma categórica e incluso se contradijo. El deseo de enmendar la Constitución aspira a la "estabilidad", pero puede "llevar al estancamiento". "Puede ser que estuviera bien [un mandato de] cinco años, que es una cifra más redonda", afirmó.

"Pero siete [años] es demasiado. Si uno trabaja plenamente siete años, se puede volver loco", dijo Putin, según el cual el jefe del Estado debe garantizar la continuidad en el poder y "proponer un sucesor".

Cuatro de los seis contendientes de Putin aparecieron ayer en el primer debate televisivo, que subrayó más aún si cabe el carácter formal de estas elecciones, en las que el actual presidente tiene un apoyo del 80% y ninguno de los demás alcanza el 5% en las encuestas de opinión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de febrero de 2004