Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los dueños de Babcock garantizan el empleo, pero exigen ganancias del 5% desde 2006

ATB asegura que no va a vender las filiales Isotrón y Montajes, pese a tener ofertas

Los responsables del grupo austriaco ATB, Mirko Kovats y Christian Schmidt, garantizaron ayer en Bilbao la continuidad de Babcock, así como el empleo de los 440 trabajadores que comprometieron con la SEPI hasta 2008. Sin embargo, a renglón seguido explicaron que, a cambio, la factoría de Sestao tiene que generar beneficios mínimos del 5% a partir de 2006. El nuevo director general de Babcok, Peter Klug, iniciará en breve las negociaciones con el comité de empresa para poner en marcha las inversiones previstas. ATB asegura ahora que no va a vender las filiales.

Los nuevos propietarios de Babcock, Mirko Kovats (principal accionista del grupo ATB) y Christian Schmidt, director general de la filial Austrian Energy (AE), la sociedad formalmente compradora, se encontraron, nada más llegar a la planta de Sestao, con una concentración silenciosa de los trabajadores. El comité de empresa les advirtió que no va a sentarse a negociar el plan industrial mientras la Sociedad Estatal de Participaciones Industrriales (SEPI) no garantice el plan sociolaboral que pactó en 2001 con la plantilla de Babcock Wilcox España -denominación que quieren recuperar- antes de su privatización a la alemana Borsig. Entonces Borsig compró una empresa saneada, con importantes activos y cartera de pedidos, y apenas dos años y medio después la ha vendido en suspensión de pagos y con el dinero justo para pagar la nómina de febrero.

Los dueños de ATB se mostraron ayer satisfechos del encuentro con los trabajadores y se comprometieron a mantener el empleo al menos hasta 2008, -uno de los aspectos que exigen las fuerzas sindicales-, aunque su condición es que la empresa vizcaína de bienes de equipo cumpla la obligación que imponen a todas las unidades del grupo, generar unos beneficios anuales del 5%.

Privado, no público

Kovats y Smichdt dejaron muy claro el mensaje de que Babcock dejó hace algunos años de ser pública y es una empresa privada, con todo lo que eso significa, pero básicamente obtener beneficios. Sin embargo, se esforzaron también en presentarse como industriales con vocación de permanencia, no como inversores que buscan la máxima rentabilidad para después vender a corto plazo. "Estamos convencidos de que va a haber beneficios para mantener el empleo, aunque también sabemos que no va a ser posible este año, quizás tampoco en 2005 que debiéramos quedar a la par; pero habría que empezar a ganar en 2006 y llegar a 2008 con unos volúmenes de ventas de 155 millones de euros", explicó Kovats.

Christian Schmidt, que presidirá el Consejo de Administración de Babcock, lanzó un mensaje tranquilizador: "Hemos comprado otras empresas con problemas y las hemos sacado adelante. No hemos cerrado ni vendido, nos hemos comprometido". ATB, que ya tenía casi fichado para Babcock a un primer ejecutivo español , conocedor del mercado europeo y procedente de una de las empresas con las que trabaja, Alstom, ha recurrido finalmente a un directivo de la casa, Peter Klug. Ayer fue presentado como nuevo director general. Va a empezar a aprender castellano en breve. Schmidt, explicó que lo verdaderamente urgente es negociar la reducción de plantilla pactada, de 700 trabajadores a 440, y después empezar a trabajar, porque "no va a haber milagros pero ATB sabe cómo reestructurar Babcock y también sabe que hay mercado suficiente". Quizás esa sea la razón por la que ahora no quieren vender las filiales Isotrón y Montajes.

El plan de reflotamiento de la empresa pasa por traspasar ingeniería, carga de trabajo e inversiones. Concretamente, a lo largo de los próximos cinco años ATB invertirá 76 millones de euros, así como horas de trabajo en las áreas de ingeniería térmica y medioambiental para proyectos de Austrian Energy, una de las empresas del grupo, "hasta que la cartera de pedidos se coloque a un nivel de ocupación total.

El plan industrial prevé la creación de un Centro de Excelencia I+D+I, y en el financiero AE será la firma que respalde el incremento de las actuales garantías y avales de ventas por 45 millones de euros. Los propietarios están realizando los primeros contactos con los bancos para financiar la reflotación de la empresa vasca y apara definir la transferencia de tecnología y herramientas para poner en marcha la firma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de febrero de 2004