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Dos misioneras españolas denuncian el tráfico de órganos en Mozambique

La Embajada no garantiza su seguridad pese a las amenazas recibidas

Dos monjas españolas, Juliana y María Jesús Calvo, de la Orden de las Siervas de María, han denunciado una red de tráfico de órganos en Nampula, norte de Mozambique, donde tienen su convento. Las religiosas han aportado pruebas fotográficas a la policía, que ha iniciado una investigación. La Embajada de España en Maputo dice no tener medios para proteger a las monjas, pese a las amenazas de muerte recibidas.

Juliana y María Jesús Calvo no son unas novatas; llevan 30 años en Mozambique. Han denunciado ante las autoridades del país, varios organismos internacionales y la Embajada de España en Maputo la existencia de una red de tráfico de órganos. Las monjas sospechan de una finca regentada por blancos que se halla junto a su convento, a unos 10 kilómetros de la ciudad de Nampula en un descampado próximo al aeropuerto.

Las religiosas -hay cuatro españolas entre las 40 Siervas de María de Nampula- han aportado testimonios, fotografías y vídeos en los que se ven cadáveres de niños terriblemente mutilados -sin ojos, corazón o riñones-. Los niños de la calle, huérfanos y pobres, pueblan las calles de todo Mozambique desde el final de la guerra civil y son presa fácil, pues nadie se interesa por su desaparición.

Nicanor Calvo, hermano de las dos religiosas aragonesas, aseguró ayer que las monjas han recibido amenazas de muerte y han sufrido algún intento de emboscada por parte de desconocidos y que no se sienten suficientemente protegidas.El embajador de España en Mozambique, Luis Antonio Calvo, sostiene que la fiscalía del país está investigando el asunto, aunque todavía no hay ninguna resolución. La embajada ha informado a la policía de las amenazas que han recibido las religiosas y asegura que no puede garantizar su protección porque hace días que no sabe nada de ellas. La madre María Jesús se queja de la nula acción de las autoridades mozambiqueñas, con la excepción del fiscal general de la República. "Ha confirmado los hechos y reconoce que son muy graves", dice.

Amenazas de muerte

Nicanor Calvo teme por la suerte de sus hermanas en Nampula. "Han sufrido varias amenazas, las autoridades están informadas de ello y quiero pensar que están tomadas las medidas de protección necesarias pero no lo puedo garantizar porque hace días que no sabemos nada de ellas". "Las últimas noticias que tengo es que desaparecen niños, que encuentran restos de órganos y que ellas tiemblan porque allí se mata por menos de un duro. Estamos preocupados", dijo ayer en declaraciones a Radio Zaragoza de la cadena SER.

Nicanor leyó un párrafo de una carta enviada por las monjas en el que relatan cómo cinco niños fueron engañados por un blanco para que se subieran a su todoterreno. Uno de los niños logró escapar, pero de los otros no se ha vuelto a saber nada. "Eran más de 80 niños de la calle los que venían a comer, ahora apenas quedan 15", lee Nicanor que se comunica con ellas a través de Internet.

La madre María Jesús cuenta el caso de un vendedor que fue apresado cerca del convento por unos trabajadores y entregado a las monjas, que se trasladaron de inmediato a la policía local.

El embajador español ha recomendado a las Siervas de María que adopten medidas de autoprotección y que no se expongan a riesgos excesivos, "que dejen el asunto, ya han actuado según lo que les ha dictado su conciencia y que dejen que actúe la justicia y que se notifique a la policía que, según sé, sí ha tomado medidas de protección". Pero los familiares de las religiosas dudan de que todo esto sirva de algo dada la corrupción que reina en este país africano y que se extiende a las propias fuerzas de seguridad del Estado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de febrero de 2004