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Kerry da un paso de gigante para enfrentarse a Bush en las presidenciales

Dean es derrotado en el 'minimartes' y se aleja cada vez más de la candidatura demócrata

John Kerry vuela hacia la candidatura demócrata. Después de su victoria del martes en cinco de los siete Estados en los que se celebraban primarias, cada vez es más probable que el senador de Massachusetts se enfrente al presidente George W. Bush en las elecciones de noviembre. Dos aspirantes sacaron ayer algo en claro: tanto John Edwards como Wesley Clark ganaron -en Carolina del Sur y en Oklahoma-, a diferencia de Howard Dean, que hace menos de un mes era el favorito y que el martes confirmó el fracaso pronosticado. Y el quinto, Joe Lieberman, tira la toalla.

"¡Ahora llevaremos a cada rincón del país esta campaña y la causa a favor de una América más fuerte, más justa y más próspera!". John Kerry, de 60 años, habla ya como si fuera el candidato del Partido Demócrata y no le falta razón: barrió en cinco de las siete primarias en juego -Misuri, Nuevo México, Arizona, Dakota del Norte y Delaware- y quedó muy bien situado en las otras dos. Demostró que tiene fuerza en todo el país -incluido el sur- y que su mensaje llega a todos los estratos demócratas. Arrasó en cuatro Estados, entre ellos el más representativo -Misuri-, con el 51% de los votos; demostró, en Nuevo México y Arizona, que los hispanos le respaldan, y consiguió un importante resultado en Carolina del Sur, en donde era significativo el voto negro. Ahora va a por todas: "¡No damos nada por seguro, competiremos en todas partes y en noviembre ganaremos a Bush!".

Kerry felicitó a sus dos rivales, que le impidieron ganar el órdago, pero dejó claro que tanto Edwards como Clark tienen fuerza regional, no nacional. Los demócratas reiteraron el martes que ven a Kerry -que ayer recibió el decisivo respaldo del sindicato de enseñantes- como el único que puede ganar a Bush, y el candidato no deja ya de cargar contra el presidente, mentándole además la bicha de que se pueda repetir la historia: "¡El hijo, como el padre: un solo mandato!".

La carrera sigue viva

Pero el proceso no ha terminado. La carrera sigue viva gracias a que John Edwards ganó, como estaba previsto, en Carolina del Sur, consiguió muy buenos resultados en Oklahoma -Clark le arrebató la victoria por un puñado de votos- y fue segundo en Misuri. Edwards sale de estas primarias como alternativa a Kerry. Gana impulso y el martes por la noche celebraba su victoria hablando del futuro: "¡Hemos dicho con claridad a los estadounidenses que en nuestro país, en nuestra América, todo es posible!". Si Kerry falla, Edwards está al acecho; en caso contrario, se perfila como un excelente candidato a vicepresidente con Kerry: sería un buen complemento (este-sur, liberal-moderado, experiencia-frescura, élite-hombre hecho a sí mismo) y le colocaría en una posición de futuro -las elecciones de 2008- en caso de derrota del ticket demócrata.

Clark no salió mal librado. No sólo estrenó triunfo en Oklahoma -"como viejo soldado de Arkansas, no podría estar más orgulloso de vuestro apoyo en mi primera victoria"-, sino que obtuvo dos segundos puestos, en Nuevo México y en Dakota del Norte. Pero ha gastado mucho dinero -11 millones de dólares- y sus límites están claros: en Carolina de Sur se quedó en cuarta posición. Lo que logró fue el honor de haber conseguido una victoria.

En cambio, Howard Dean fracasó en todas las apuestas. El ex gobernador de Vermont, que hace menos de un mes encabezaba los sondeos y cuyo impulso era considerado irrefrenable por algunos, no se ha recuperado de los tropiezos en Iowa y New Hampshire. Un triste tercer puesto en Nuevo México fue lo más que logró. A pesar de los pésimos resultados, de los problemas económicos y de la desilusión de sus bases, Dean no se retira -"¡seguimos, seguimos, seguimos, como el conejito de las pilas!"-, se pone flamenco -"se trata de llegar a Boston [lugar de la Convención] con más delegados, y eso es lo que vamos a hacer nosotros"- y promete que el sábado, en Michigan o Washington, la fortuna le volverá a sonreír. Pero ni esos dos Estados ni Maine, el domingo, ni tampoco Virginia y Tennessee, el martes, parecen lugares propicios para su resurrección. En todo caso, el gran día de primarias, en cuanto al número de delegados, será el supermartes del 2 de marzo.

El senador Joe Lieberman, que no consiguió su objetivo de ganar en Delaware, abandonó la carrera: "El juicio de los votantes ya está claro", dijo el hombre que representaba al sector más conservador del partido y que fue candidato a la vicepresidencia con Al Gore en 2000. Otros dos candidatos que están a pocos minutos de la retirada son Dennis Kucinich y Al Sharpton, que no dio la campanada en Carolina a pesar de los votantes negros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de febrero de 2004