Alemania retrasa a 2005 el peaje de camiones

Berlín da por superada la recesión y espera un crecimiento de la economía de hasta el 2%

Alemania no pondrá en marcha el polémico sistema de peajes para los camiones que utilicen sus carreteras, al menos hasta 2005. El consorcio Toll Collect, encargado de implantar el canon, planea introducir el peaje en dos fases en 2005 y 2006, un plan que ayer celebró el canciller alemán Gerhard Schröder. Los sucesivos retrasos en el inicio del cobro del peaje, previsto para enero de este año, han supuesto para los presupuestos federales pérdidas de unos 2.200 millones de euros. Cada mes de retraso supone más de 150 millones de euros de pérdidas para las arcas públicas.

Por otra parte, con palabras cuidadosamente escogidas para inspirar un máximo de confianza en una actividad todavía maltrecha, el ministro de Economía alemán, Wolfgang Clement, aseguró ayer que su país ha salido del "valle de lágrimas" de la recesión y crecerá entre un 1,5% y un 2% en el ejercicio 2004.

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"Alemania, por fin, vuelve a levantar cabeza", agregó el político socialdemócrata en la presentación del informe anual de su Gobierno sobre la marcha de la economía. Tras recordar al Banco Central Europeo (BCE) que deberá seguir atento a la cotización del euro, Clement aprovechó la ocasión para expresar su preocupación de que la eventual fusión entre las farmacéuticas Aventis y Sanofi-Synthelabo conduzca a la eliminación de miles de empleos alemanes.

Alemania cerró el año pasado con una contracción económica del 0,1%, pero espera lograr una sustancial recuperación en el presente ejercicio. En respaldo de su optimismo (compartido por los expertos independientes), Clement citó un nuevo aumento del índice de confianza empresarial Ifo, conocido la víspera, y los recientes incrementos de los pedidos industriales.

Gracias a su fuerte producción de maquinaria y bienes de equipo, explicó Clement, Alemania es uno de los primeros beneficiarios de la recuperación económica internacional. "Partimos de la base de que esta chispa saltará también a la demanda interna", agregó. En los últimos años, la debilidad del consumo privado ha sido el mayor lastre de la economía alemana, que representa cerca de un tercio del total de la Unión Europea.

Entre los riesgos para la proyectada mejoría, sin embargo, se encuentra la apreciación del euro frente al dólar. De acelerarse, podría costar caro a los exportadores germanos, según admitió Clement. El ministro dijo confiar en que el BCE "tiene en cuenta" este factor y negó que este comentario sea un llamamiento a la intervención en el mercado de divisas: "Por el momento, no hay motivo para ello", dijo.

Otro asunto que preocupa en Berlín es la OPA hostil de la farmacéutica francesa Sanofi-Synthelabo sobre su competidora franco-alemana Aventis, que a su vez nació de la fusión entre Rhone-Poulenc y Hoechst. Clement expresó su "seria" preocupación por un eventual cierre de las plantas alemanas y sus cerca de 9.000 empleos. Esta posibilidad ya ha sido insinuada por Sanofi-Synthelabo.

Preocupación por Aventis

El ministro confirmó así que el canciller alemán, Gerhard Schröder, está decidido a tomar a cartas en el asunto y hablar con el presidente francés, Jacques Chirac.

"Estamos haciendo lo necesario, en todos los niveles posibles, tanto gubernamentales como empresariales", dijo Clement. Guardando las formas, el ministro alemán aclaró que los Gobiernos no pueden entrometerse en una operación bursátil y desmintió que Berlín estuviese buscando una tercera farmacéutica que pudiese asociarse con Aventis para evitar su adquisición. A su juicio, la "gravedad" de este asunto, de todas maneras, ya ha sido comprendida por la dirección de Sanofi-Synthelabo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de enero de 2004.

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