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La línea 3 del metro de Málaga irá soterrada para que las vías sirvan también al ferrocarril

El alcalde acusa a la Junta de actuar con "descortesía institucional"

La Junta convocó ayer el concurso para redactar el proyecto de construcción de la línea 3 del metro de Málaga, un trayecto que irá completamente soterrado para compatibilizar su uso con los trenes del corredor ferroviario de la Costa del Sol. La actuación, con un coste de 178 millones de euros, conectará la barriada de El Palo con el centro. El alcalde, Francisco de la Torre, que conoció por los medios de comunicación el anuncio de la licitación, acusó al ejecutivo regional de actuar desde la "descortesía institucional" y con "desprecio hacia la ciudad".

El concurso para redactar el proyecto, cuya coste de algo más de dos millones de euros asume la administración regional, recoge las alegaciones al estudio informativo que presentaron el grupo municipal del PSOE y el equipo de gobierno del Partido Popular exigiendo el soterramiento total de la línea. Esta modificación ha elevado el coste de la actuación desde los 98 millones de euros iniciales a 178 millones de euros, ya que contempla que el trazado vaya finalmente en su totalidad bajo tierra, cuando en un principio estaba previsto que el soterramiento sólo afectara al 30% del trazado.

Estos cambios también van a permitir una merma sustancial de los tiempos de viaje, que pasan de 20 a 11 minutos en el trayecto entre el Guadalmedina y el Candado, y de 16 a 9, entre el Candado y la Malagueta. El trazado discurrirá finalmente por el Paseo de Reding, que era una de las cuatro alternativas que se habían planteado. La previsión es que el proyecto se pueda adjudicar el próximo verano, después de ampliar su recorrido en casi un kilómetro y medio. La estimación es que esta línea tenga una demanda de 3,7 millones de pasajeros al año.

La consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, anunció que en próximas fechas sacará a información pública el corredor ferroviario de la Costa del Sol Oriental, lo que permitirá en un futuro conectar esta línea del metro con el ferrocarril hasta Nerja. El tamaño de los túneles en la línea permitirá su utilización por el metro y el cercanías. Las pretensiones de Obras Públicas es que ambas actuaciones se puedan ejecutar de forma paralela. Con esta decisión de la Junta se da un nuevo impulso a un proyecto que prácticamente se ha fraguado en su totalidad durante esta legislatura que ahora expira, ya que tan siquiera figuraba entre las promesas electorales del PSOE para Málaga. La consejería ya sacó a licitación las líneas 1 y 2 del metro de Málaga, que está previsto que se adjudiquen este verano, una vez que el 14 de abril concluye el plazo de presentación de las ofertas. Obras Públicas abrirá las plicas a finales de mayo.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que protagonizado una larga polémica con la Junta a raíz de este proyecto, lamentó ayer haber conocido por los medios de comunicación la decisión de la Junta de licitar el concurso del proyecto para la línea 3. De la Torre, visiblemente enojado, lamentó la "falta de cortesía" de la consejera y consideró "vergonzoso" que el Ayuntamiento, socio de la administración regional en el proyecto del metro "no conociéramos si iba a ir soterrado o no, ya que la información no se nos ha proporcionado". El alcalde afirmó: "Con esta actitud no se desprecia a un partido política, ni a una persona en concreto, sino que lo único que está demostrando es un gran desprecio a la ciudad de Málaga en general".

La consejera respondió la las críticas del alcalde, por su desconocimiento del resultado de las alegaciones, afirmando que en octubre se le comunicó al Ayuntamiento que se aceptaron y "no hay nada más que discutir". Recordó que la Junta tiene las competencias en la materia, aunque pretende conveniar el proyecto con el Ayuntamiento como ha hecho para las dos primeras líneas.

Gutiérrez informó de que la Junta también ha convocado el concurso para adjudicar la inspección de unos 800 edificios próximos a las líneas 1 y 2, para determinar si se podrían ver afectadas sus estructuras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de enero de 2004