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PROGRAMAS

Photoshop CS impide copiar billetes

El sistema antifalsificación se ha incluido por la presión de la banca internacional

El nuevo programa de edición de imágenes Photoshop CS incluye el sistema antifalsificación Counterfeit Deterrence System (CDS). El CDS previene la falsificación y reproducción ilegal de billetes. La tecnología está respaldada por el Central Bank Counterfeit Deterrence Group, un consorcio mundial de bancos centrales. Adobe la ha incluido en Photoshop CS, al igual que Jasc Software en el programa Paint Shop Pro.

El sistema, con todo, no impide aprovechar otras herramientas. La revista Wired cuenta que la artista digital Kiera Wooley eludió las restricciones cortando y pegando la imagen de un billete de otra herramienta gráfica en Photoshop. También la publicista Ann Shelbourne descubrió que podía guardar una imagen de un billete en una versión anterior de Photoshop y abrirla en el nuevo CS. La implantación del sistema ha provocado protestas de consumidores que temen que el proceso de verificación retarda cualquier trabajo de edición. Kevis Connor, gerente de Adobe, explica que el funcionamiento interno del sistema CDS es tan secreto que ni siquiera Adobe tiene acceso a él.

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El banco central de cada país tiene la responsabilidad de proporcionar imágenes de sus billetes para reproducir. En el caso de los dólares hay que llamar a la oficina estadounidense Bureau of Engraving and Printing, que facilitaría imágenes para que sean tratadas con Photoshop CS.

Las reproducciones de billetes están sujetas a normas estrictas. En el caso del euro, por ejemplo, es obligatorio sobreimprimir la palabra specimen (prueba) de forma muy visible.

La industria del software se está implicando en los esfuerzos contra la falsificación de toda clase documentos oficiales, que iniciaron los fabricantes de fotocopiadoras a finales de los años 80. "Nuestros modelos CLC 350 y CLC 550 que aparecieron en 1993, fueron las primeras fotocopiadoras que se comercializaron en España con sistemas de protección anticopia de billetes", explica Amaya Cortabitarte, portavoz de Canon en España.

Las fotocopiadoras

Cuando las fotocopiadoras de color alcanzaron la calidad suficiente, sus fabricantes comprendieron que se lo estaban poniendo muy fácil a quienes gustan de competir con las entidades emisoras de billetes de banco.

Para evitar tentaciones añadieron a sus máquinas chips antifalsificación, que identifican las señales (como marcas de agua o sustancias ultravioletas) que los emisores incluyen en sus billetes y otros documentos oficiales, como sellos o pasaportes. "Estos chips se insertan en la placa madre y, cuando se intentan manipular, bloquean el funcionamiento de la máquina", asegura Miguel Sarwart, director de mercadotecnia de Toshiba. Cuando el proceso de escaneo detecta que el original pertenece a un billete, la máquina reacciona cambiando el color de las copias. Así se hace obligatoriamente en Estados Unidos. En Europa, la respuesta de la máquina consiste en ennegrecer el resultado, impidir su reproducción o añadirle una marca de identificación, según cada fabricante.

Esta última solución es la que han adoptado los fabricantes de impresoras de color. "Si el falsificador emplea un escáner de sobremesa sin protección y obtiene una buena copia, puede encontrarse con otro escollo: la impresión", explica Miguel Sarwat.

Xerox usa la tecnología Glow Mark, que imprime en el documento una señal imperceptible e inalterable con el número de serie de la máquina. En caso de delito, este procedimiento permitirá a la policía identificar al propietario de la máquina. "Más de una vez se ha producido este supuesto en España. Por ejemplo, para identificar redes del top manta", confirma José Manuel Nevado, de Xerox. Esta tecnología también tiene sus puntos débiles. Entre ellos, la dificultad de actualizar las máquinas para detectar los nuevos diseños o sus posibles implicaciones negativas para la privacidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de enero de 2004