OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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La cuota del CAC

Soy y me siento catalán por los cuatro costados, pero no por eso deja de producirme un profundo malestar ver el flaco favor que el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) hace a la música y los músicos catalanes y a la libertad de expresión en general al querer sancionar a los medios audiovisuales que no cumplan la cuota del 25% de música en catalán.

Porque, además de ser absurda y arbitraria, esta ley que en teoría protege a la música catalana aparta de ella, por ejemplo, a los excelentes músicos de jazz catalanes que existen en nuestro pais y a la gran cantidad de grupos, músicos o cantantes que, por cuestiones personales o por las que a ellos les parezcan, cantan en una lengua distinta o sencillamente hacen música instrumental. Para el CAC este colectivo no es catalán, o peor aún: no existe. ¿Y quién se beneficia de todo esto?... los de siempre. Los cuatro cantautores catalanes, cada día un poco más viejos y con las mismas viejas canciones de siempre, y una gran cantidad de grupos y cantantes del denominado, y aún no sé por qué, rock catalán, cuya calidad musical y artística no sólo está en entredicho, sino que en la mayoria de los casos es inexistente. Además, creo que la música és el único idioma universal que existe en el mundo. El "do, re, mi, fa, sol, la, si" se pronuncia y suena igual en Barcelona, Madrid, Nueva York, Tokio o Sebastopol, y ni el CAC ni nadie puede ni debe sancionar, instrumentalizar, manipular o coaccionar la libertad de expresión de un músico o de un medio audiovisual que utilice la música para expresarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de diciembre de 2003.

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