El importe medio de las hipotecas en Jaén creció un 63% en el último lustro

La hipoteca media de los ciudadanos jiennenses era hace cinco años de algo menos de siete millones de pesetas. En la actualidad, la cifra supera los 66.000 euros. Es decir, en el último lustro, el endeudamiento hipotecario ha aumentado un 63%. Además, una familia jiennense destina en torno al 60% de su renta a la compra de una vivienda. Éstos datos, recogidos en el boletín de coyuntura económica de Jaén, que elabora la Delegación de Economía y Hacienda de la Junta, fueron calificados ayer como "desproporcionados" por el delegado provincial, Fernando Calahorro.

El crecimiento de la deuda hipotecaria en Jaén está por encima de la media andaluza, donde cada familia destina el 42% de su renta disponible a pagar una vivienda, según informó el presidente andaluz, Manuel Chaves, al firmar, el mes pasado, el convenio para la promoción de viviendas públicas en varios municipios jiennenses. Pese al elevado endeudamiento, se da la paradoja de que Jaén tiene la tasa de ahorro más alta de las provincias andaluzas, con el 9%.

Aunque se han advertido indicios de ralentización, el sector de la construcción sigue siendo vital en el desarrollo de la economía jiennense. El boletín de coyuntura de la Junta revela que las viviendas visadas crecieron el último trimestre un 40,5%. Los precios han aumentado en el último año un 15,5% en la provincia y un 18% en la capital.

"Nos movemos en terrenos movedizos", señaló ayer el delegado de Economía en Jaén, quien relacionó también la excesiva oferta inmobiliaria con los "movimientos especulativos" que se dan en muchas familias y sectores empresariales. "El dinero negro no está en los registros oficiales", abundó al respecto Calahorro.

En Andalucía, la mitad de las 100.000 viviendas edificadas el último año se encuentran vacías. Aunque los precios de la vivienda se han duplicado en España desde el año 1996, el salario medio sólo ha crecido un 21% en Andalucía desde entonces.

Otros lunares en la economía jiennense apuntados ayer por Calahorro son su escaso grado de tercialización y, sobre todo, la alta precariedad laboral, pues apenas el 2,5% de los contratos que se realizan tienen carácter indefinido.

En términos globales se aprecia una leve desaceleración económica, una situación que podría cambiar el signo en los próximos meses debido a la cosecha histórica de aceite de oliva que se espera en esta campaña.

A su juicio, "la comercialización de casi todas las existencias de enlace", que se sitúan por debajo de las 40.000 toneladas, "permitirá una salida comercial fácil" para el tonelaje de la presente campaña, que comenzó de forma oficial el pasado 1 de diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de diciembre de 2003.

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