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La nueva lonja de la Barceloneta permitirá al público seguir las subastas de pescado

El Ayuntamiento da su primera aprobación a la apertura del muelle de Pescadores

El puerto de Barcelona no sólo tendrá una nueva zona de paseo abierta al público: el muelle de Pescadores de la Barceloneta. Una de las novedades del proyecto definitivo es que el público podrá ver las subastas de la lonja de pescado desde un recinto acristalado situado en la misma lonja. El proyecto recibió la semana pasada la primera autorización del Ayuntamiento. Se prevé el acceso público hasta la zona de la torre del Rellotge, derruir la actual lonja y la fábrica de hielo y trasladar ambas instalaciones a un edificio situado al final del muelle.

El muelle que quedará abierto al público tiene como icono visible una de las torres más antiguas de Barcelona: la del Rellotge, construida en el año 1772 al final del muelle de Pescadores. Esta torre sirvió de faro para la navegación hasta final del siglo XIX, y en 1799 sirvió como referencia para la última triangulación que realizó el científico francés Pierre Mechain para determinar la longitud del cuadrante del meridiano terrestre que debía dar pie al sistema métrico decimal. En 1999 se colocó una placa para conmemorar el 200º aniversario de la efeméride.

El proyecto, elaborado por los arquitectos Robert y Esteve Terradas, despeja de edificios la zona de acceso al muelle y la convierte en una explanada para el paseo. A ambos lados se encuentran los muelles donde amarran las barcas de los pescadores. Sin embargo, el público no podrá acceder hasta las barcas porque el acceso quedará limitado pocos metros antes de donde están atracadas las embarcaciones, a diferencia de otros muelles pesqueros, dicen las fuentes consultadas.

Cuando acaben las obras, el muelle de Pescadores tendrá dos accesos públicos: uno por tierra, siguiendo la avenida Joan de Borbó hasta la calle de Escar, (véase mapa), y otro por mar desde el muelle de España, en el Maremàgnum. La comunicación a través de una pasarela quedó descartada hace tiempo porque impediría el paso a los barcos. La conexión se llevará a cabo a través de una barcaza que comunicará las dos zonas.

Paseo a pie o en barco

De esta forma, un paseante que inicie su itinerario desde el monumento a Colom, al final de La Rambla, podrá llegar al muelle de Pescadores por la pasarela que lleva al Maremàgnun y desde allí cruzar el mar con una barcaza.

No está prevista la venta de pescado al público a la salida de la lonja. El que capturan los pescadores que venden en esta lonja es el denominado azul, entre el que se encuentran las sardinas y los boquerones.

El proyecto superó la semana pasada el primer trámite preceptivo: la aprobación por parte del primer teniente de alcalde, Xavier Casas, señalan fuentes del Ayuntamiento de Barcelona. El proyecto saldrá ahora a exposición pública durante un mes. El Ayuntamiento prevé que la Comisión de Urbanismo le dé el visto bueno definitivo entre los meses de enero y febrero. La previsión es que el proyecto pueda salvar el último trámite en el pleno municipal de este último mes, dicen las fuentes consultadas.

El proyecto presentado por el Puerto de Barcelona satisface a los pescadores, que mantendrán sus barcos amarrados en el muelle, explica el presidente de la Cofradía de Pescadores, Pedro Jorquera.

El Gremio de Minoristas de Pescado, cuyos socios compran a los pescadores, cree que la nueva lonja era una necesidad porque "la actual ha quedado anticuada". Su secretario, Josep Maria Morey, afirma que en esta lonja siguen comprando entre 35 y 40 minoristas que acuden a las subastas. Aun así, Morey destaca que la lonja de la Barceloneta "ha perdido compradores en los últimos años y en cambio han ganado peso las de Arenys de Mar y Vilanova i la Geltrú".

Por su parte, el Puerto de Barcelona afirma que la recuperación ciudadana del muelle de Pescadores sigue el camino de mejora del Port Vell que empezó hace más de una década. En los últimos años se han reconvertido en centros comerciales o de oficinas el Maremàgnum, en el muelle de España; el World Trade Center, en el de Barcelona, y el almacén general, hoy Palau de Mar. El Puerto indica que otros puertos europeos se han interesado "por el modelo de apertura que ha seguido el Port Vell de Barcelona".

La apertura del muelle de Pescadores revitalizará una zona que se ha quedado sin acceso al rompeolas por la recién construida nueva bocana del puerto. La bocana tiene 145 metros de anchura y por ella entran al puerto los transbordadores y los cruceros.

En esta zona, situada al final de la avenida de Joan de Borbó, ya se están produciendo cambios urbanísticos. A la altura del club Atlètic Natació Barceloneta está a punto de terminarse de construir un aparcamiento subterráneo y se han instalado varios restaurantes, entre ellos, el ubicado a pie de teleférico en lo alto de la torre de Sant Sebastià.

A menos de un kilómetro hacia el sur se encuentra la explanada de la bocana. Hace tres meses, el Consejo de Administración del Puerto adjudicó el proyecto para construir allí un hotel en forma de vela del arquitecto Ricardo Bofill y un edificio de oficinas. La inversión prevista es de 157 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de diciembre de 2003