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¡Basta Ya! afirma que con violencia el 'plan Ibarretxe' es "un chantaje"

La plataforma ciudadana ¡Basta Ya! ha convocado una manifestación contra el plan Ibarretxe

para el próximo 13 de diciembre en San Sebastián. Lo que sigue es un amplio extracto del manifiesto elaborado con tal motivo:

"El lehendakari Ibarretxe, con apoyo del tripartito que gobierna la Comunidad Autónoma Vasca, ha propuesto un plan minuciosamente articulado a la sociedad vasca y al resto de España. Según nos asegura, se trata de un proyecto de convivencia que puede ser discutido en todos sus puntos por las partes implicadas. Pero también nos hace llegar el mensaje de que dicho plan saldrá adelante pese a quien pese, si el pueblo lo respalda. Tal aprobación deberá culminar en un referéndum realizado "en ausencia de violencia" y con plena libertad política para todas las opciones ideológicas. Cualquier consideración objetiva del plan revela que parte de un presupuesto radicalmente nacionalista -la existencia de un "pueblo vasco" como entidad política distinta y anterior a la nación española y a su Estado de derecho actual- así como que implica una voladura desde dentro del vigente Estatuto de Autonomía, junto a una auténtica revocación de los planteamientos constitucionales. Según parece, el lehendakari llama "convivencia" a la aceptación sumisa por los no nacionalistas del núcleo esencial del nacionalismo.

¿Es la ausencia de violencia requisito para que el plan pueda ser debatido, aceptado o rechazado, o más bien es la aceptación del plan el requisito para que acabe la violencia... al menos por ahora? ¿Nos veremos los vascos no nacionalistas y los demás españoles libres de la amenaza terrorista después de haber acatado el plan o acabará la violencia antes para que de veras podamos decidir libremente... incluso en contra de dicho plan?

Si el lehendakari y quienes le secundan desean realmente la convivencia, deben en primer lugar concentrarse en lograr por todos los medios jurídicos, policiales, políticos y sociales el final del terrorismo, es decir: la derrota de ETA, su abolición y su pleno desarme. A partir de ese momento, debiera abrirse un periodo de normalización política en la sociedad vasca, con plena libertad de expresión de todas las opciones no violentas y la posibilidad del regreso de las personas que se hayan visto obligadas por la intimidación terrorista a abandonar el país. Después será el momento oportuno para que quienes deseen un nuevo marco institucional hagan sus propuestas y traten de persuadir a la ciudadanía de secundarlas.

Hacemos un llamamiento a todos los ciudadanos vascos (en especial a los ausentes por fuerza de la coacción del terror) y al resto de nuestros conciudadanos españoles, tan implicados como aquellos en la defensa del Estado de derecho y la Constitución que compartimos, a movilizarse contra el plan Ibarretxe tal como se nos ofrece hoy. No hay proyecto democrático posible si se aprovecha con ventajismo descarado el chantaje de la violencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de noviembre de 2003