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EL FUTURO POLÍTICO DE CATALUÑA

Zapatero apoya la decisión de Maragall de negociar un Gobierno con ERC e ICV

El líder del PSOE defiende que las negociaciones corresponden al PSC y sus dirigentes

El PSC conducirá las negociaciones para formar gobierno en Cataluña con la seguridad de que habrá "plena sintonía" con el PSOE. El diálogo se dirigirá a intentar formar un Ejecutivo con Esquerra Republicana (ERC) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), presidido por el socialista Pasqual Maragall, que se inspire en el modelo de izquierda plural que gobierna en Barcelona. Ésta es la decisión tomada por el PSC con el aval del PSOE y su secretario general, José Luís Rodríguez Zapatero, y que debatirá el viernes el comité federal de los socialistas.

El viernes será el día en el que todo el PSOE y su partido hermano, el PSC, debatan sobre el retroceso electoral, las expectativas de gobierno que se abren en Cataluña, el auge de los nacionalismos y la situación con la que el PSOE encara las generales. El debate se prevé intenso, pero Rodríguez Zapatero ya ha enviado un mensaje al partido: el PSC es la fuerza política que llevará las negociaciones poselectorales.

Así lo dijo ayer el líder socialista, que mencionó expresamente al primer secretario del PSC y miembro de la ejecutiva federal del PSOE, José Montilla. "Ahora corresponde a las fuerzas políticas catalanas dialogar, y en el PSC es Montilla quien lleva las negociaciones", afirmó Zapatero. Éste no se inclinó por una fórmula de gobierno en concreto, pero remachó el mismo discurso que hizo en la noche del domingo. "Debe haber un Gobierno de progreso, que respete el esquema constitucional y presidido por Pasqual Maragall".

Los socialistas catalanes, con apoyo del PSOE, intentarán la formación de un Gobierno presidido por Maragall e integrado por el PSC, ERC e ICV. Las negociaciones se realizarán con la máxima intensidad para tratar de aprovechar la oportunidad histórica de llegar al Gobierno de la Generalitat por vez primera en 23 años y esquivar una crisis de liderazgo.

Trabajo conjunto

El PSC, Esquerra e Iniciativa gobiernan en muchos municipios, forman parte del mismo grupo en el Senado -Entesa Catalana de Progrés- y han compartido las tareas de oposición en la última legislatura en el Parlament. Ahora el PSC aspira a lograr un acuerdo de gobierno que dé continuidad a este trabajo conjunto sobre la misma base que tenía previsto antes de las elecciones: la reforma del Estatuto, la regeneración democrática y el programa social.

Aunque el PSC fue superado el domingo por CiU en escaños -que no en votos-, los dirigentes socialistas insisten en que la izquierda en su conjunto rebasa la mayoría absoluta y que, por tanto, el mismo esquema puede prevalecer, con sólo algunos retoques: los derivados de que Esquerra se encuentra ahora en mejores condiciones para negociar el reparto interno de poder, pero sin modificar el diseño general previsto.

José Montilla y Ernest Maragall, los dos dirigentes designados por la ejecutiva del PSC para abordar las negociaciones, empezaron a trabajar ayer mismo, aunque en la práctica los socialistas llevan semanas preparando el terreno en una doble dirección: los contactos con los dirigentes de Esquerra y también con el PSOE para convencer al partido hermano de que el pacto de izquierdas es la única opción viable para Cataluña y que ésta no es perjudicial para los intereses de José Luis Rodríguez Zapatero ante las elecciones generales de marzo de 2004.

Lo cierto es que dentro del PSOE se ha evitado apostar por otro modelo distinto al de "un Gobierno de progreso" y sólo Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en conversación informal, señaló que "personalmente" se inclinaría por un Gobierno entre CiU y el PSC. Pero el presidente extremeño insistió en que se trataba de un juicio personal y que la negociación y las decisiones debe tomarlas el PSC.

Por tanto, todo el esfuerzo se centrará en conseguir esta fórmula de gobierno y, de momento, no se quiere prever otra, aunque dirigentes de ambas formaciones aventuran que si la opción de "izquierda" fracasara, se trataría de evitar que en Cataluña hubiera un Gobierno netamente nacionalista. Montilla subrayó ayer que el PSC excluye "de entrada" cualquier escenario que no pase por un gobierno de la izquierda plural.

Felipe González

En Madrid, la preocupación está en el auge de las fuerzas políticas soberanistas, y esto ocurre "durante el Gobierno del PP; con Felipe González nunca pasó", señaló Rodríguez Zapatero. El propio ex presidente del Gobierno afirmó que en España existe una "crisis territorial de la que el PP no se siente responsable".

González admitió que el PSC ha obtenido "un mal resultado", pero aconsejó a Maragall que espere "sosegadamente" el transcurso de los acontecimientos. El diputado Alfredo Pérez Rubalcaba insistió en que "lo razonable" sería que se formara un gobierno de izquierdas.

Ciutadans pel Canvi, la plataforma de apoyo a Pasqual Maragall que acudió en coalición con el PSC, analizó ayer los resultados electorales con el mismo prisma que los socialistas. Su máximo responsable, el diputado Josep Maria Vallès, opina que los comicios fueron globalmente "buenos para un proyecto catalanista y de izquierdas", aunque admite que hubiera preferido "otras condiciones para llevarlo a cabo". "En condiciones complicadas, tenemos que continuar luchando para configurar un gobierno tripartito de izquierdas".

ICV-EUiA nombró ayer a los miembros de su comisión negociadora: la formarán Jordi Guillot, Joan Boada -ambos de ICV- y Jordi Miralles, de EUiA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de noviembre de 2003