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ELECCIONES EN CATALUÑA

El electorado se aleja del bipartidismo y aumenta el pluralismo

El PSC y CiU siguen siendo los mayores, pero ERC, el PP e ICV acortan las distancias

El sistema catalán de partidos sigue estando dominado por los dos grandes, el PSC y CiU, pero las elecciones del domingo han reducido significativamente la distancia que les separa de los otros tres. Hace cuatro años sumaban el 75,5% de los votos, ahora se han quedado en el 62%. Esquerra Republicana apenas tenía la cuarta parte de los votos de uno de los dos grandes, y ahora tiene más de la mitad. El PP tenía la cuarta parte, y ahora algo más de la tercera. Y los ecosocialistas de Iniciativa, que estaban al borde de la extinción y apenas tenían el 10% de los votos del PSC o CiU, llegan ahora al 25%.

La tendencia marcada por las elecciones municipales de la primavera pasada se ha consolidado. Los dos grandes partidos reducen su hegemonía, arañada por los otros tres. Era un sistema de cinco partidos, pero muy desequilibrado. Ahora sigue siendo un juego entre cinco, pero ha continuado el reequilibrio iniciado en las elecciones locales. Además de pasar de cuarta a tercera fuerza en el Parlament, ERC adquiere un tamaño ya muy respetable, que no permite considerarle como hasta ahora un pequeño partido. Son 542.045 votos, la mitad de los que han recibido el PSC o CiU, y sus 23 escaños son justo la mitad de los que tiene CiU. En 1999 había una distancia de 29 puntos porcentuales entre ERC y el PSC, el partido más votado. Ahora esta distancia es de 14,7 puntos porcentuales.

Para el PP, que ha perdido su condición de tercera fuerza en el Parlament, Cataluña sigue siendo la comunidad donde tiene una representación más pequeña, pero ha invertido la tendencia a la baja, y se ha situado en el 11,8%, lo cual le supone un zócalo seguro. Ha incrementado sus votos en un 2,3%.

El reequilibrio general es también muy importante para la coalición ICV-EUiA. Hace cuatro años, los dos integrantes de la coalición acudieron por separado a las elecciones y juntos hubieran sumado el 3,9%. Ahora han pasado al 7,3%. Pese a mantenerse todavía por debajo del 10%, el salto dado por la candidatura que encabeza Joan Saura consolida la evolución del comunismo catalán hacia el ecosocialismo e indica que podrá continuar.

En su caso, este avance equivale en realidad a salir de la UVI, en la que ingresó cuando se produjo la ruptura con la Izquierda Unida de Julio Anguita. Aquella crisis pudo significar la muerte para las dos fracciones en que se dividió el partido. Una de ellas, ICV, salvó por los pelos en 1999 su condición de fuerza parlamentaria. La otra, la de los anguitistas, la perdió. La dura experiencia ha introducido un factor de realismo en este espacio político.

El peso de cada uno de estos partidos se refuerza además por el hecho de que todos ellos gobiernan en alguna de las administraciones del país, lo cual estabiliza el sistema. El PP ha perdido su condición de bisagra en el Parlament, pero sigue siendo el partido del Gobierno de España. El PSC dirige los principales ayuntamientos catalanes, en municipios donde residen las tres cuartas partes de la población, pero lo hace en la mayor parte de ellos con alianzas variables, que incluyen a ERC e ICV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de noviembre de 2003