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ELECCIONES EN CATALUÑA | Los socialistas, segunda fuerza

Maragall afirma que el pueblo ha votado cambio

El dirigente socialista anuncia su intención de gobernar y rechaza un Ejecutivo de concentración

El Partit dels Socialistes (PSC) es la fuerza más votada, y las izquierdas, a diferencia de 1999, superan holgadamente a la derecha. Aunque algo abatido por el retroceso de su partido, Pasqual Maragall se agarró a esta lectura de los resultados para proclamar ante sus seguidores que tiene intención de gobernar. "El pueblo ha votado una mayoría distinta, un cambio de mayorías y un cambio en el Gobierno", aseguró pasadas las 22.30. Como en 1999, el PSC obtiene más votos que CiU, pero también como entonces suma menos escaños como consecuencia de la falta de ley electoral. Maragall dijo después que "las izquierdas han dado una paliza a la derecha" y rechazó el Gobierno de concentración propuesto por Esquerra.

Maragall recordó la peculiaridad del sistema electoral cuando, acompañado de José Montilla, Joan Clos, Ernest Maragall y Josep Maria Vallès, saludó a los decepcionados militantes que se agolpaban en la tercera planta de la sede del partido, en la calle de Nicaragua de Barcelona, y que lo recibieron al grito de "¡presidente, presidente!" y con una prolongada ovación. Eran cerca de las 22.30 horas y ya quedó claro que CiU sumaba más escaños. Sin embargo, Maragall, que abrazó a varios militantes y a su hija, forzó una sonrisa y se presentó como ganador. "Las izquierdas sumamos 74 escaños y las derechas, 61", subrayó, antes de mostrar su predisposición a empezar a negociar con el resto de los partidos de izquierda -pese a que el resultado, dijo, "no es el que hubiera querido"- y de recordar emocionado a Joan Reventós, el candidato derrotado en 1980. Su discurso apenas duró 10 minutos.

La gente aplaudía con entusiasmo, pero la procesión iba por dentro. La cautela expresada con la sonrisa en los labios a las ocho de la tarde, cuando se abrieron las urnas, fue dejando paso progresivamente a una honda estupefacción. Según los primeros datos electorales, el PSC tocaba con los dedos el cielo que llevaba 23 años esperando, aunque a medida que avanzaba la noche lo que se divisaba en el horizonte se parecía cada vez más al purgatorio, si no directamente al infierno. El partido queda, como en 1980, a expensas de ERC.

El portavoz del PSC, Miquel Iceta, ya se había mostrado convencido, con los datos sólo de sondeos, de la "victoria del cambio" y muy pronto invitó a ERC e ICV a "vertebrar una mayoría progresista y catalanista". Todos los presentes deseaban aplaudir, pero se contuvieron. La historia ha sido muy dura con las noches electorales del PSC en las autonómicas.

Los socialistas catalanes, que tradicionalmente vencen en todos los comicios de Cataluña salvo en los autonómicos, llevaban años esperando esta "noche histórica": tanto como desde 1980, cuando la izquierda, hegemónica en todo el proceso de la transición, se vio sorprendida por Jordi Pujol en las primeras elecciones autonómicas, las que han definido el campo de juego durante más de 23 años. Aquella lejana noche el champán que habían comprado los socialistas se quedó en la nevera y el PSC inició una larga travesía del desierto que ayer esperaba dejar atrás. Casi lo logró hace cuatro años, cuando la plataforma encabezada por Maragall también superó a CiU en votos, pero perdió en escaños. Anoche la historia parecía repetirse dramáticamente para los socialistas. Pero ayer se mascaba un dramatismo superior: si Maragall no logra formar gobierno no sólo habrán perdido estas elecciones, sino que el futuro político de la gran esperanza del PSC queda en el alero. La breve intervención del dirigente socialista, no obstante, subió levemente el ánimo de los alicaídos militantes, que, estupefactos, permanecieron en la sede siguiendo solos y en silencio la noche electoral.

Más tarde, en declaraciones a TV-3, Maragall rechazó "el gobierno de concentración nacional" propuesto por Carod y recordó la "amplia mayoría parlamentaria" de las izquierdas, que han dado "una paliza" a la derecha. Pese a ello, añadió que "todo debe escucharse".

Desde el principio el PSC analizó los resultados en función de los bloques ideológicos que han operado en esta legislatura: CiU y el PP, por un lado, y los tres partidos de izquierda -PSC, ERC e ICV-, por el otro. Pero después, el resultado dio un vuelco: CiU superó en escaños al PSC -no en votos- y ahora tiene muchas opciones de sumar mayoría absoluta con Esquerra. La campaña ha ido por caminos distintos de los presupuestos subyacentes en la exposición de Maragall: ERC se ha negado a definir su política de alianzas y se ha situado equidistante. La situación se parece a la de 1980. Aquel año era posible un pacto de izquierdas, pero la ERC de Heribert Barrera hizo presidente a Pujol, que obtuvo más escaños que el PSC.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de noviembre de 2003