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El comisionado del Polígono Sur vincula su éxito al apoyo vecinal

El comisionado del Polígono Sur de Sevilla, Jesús Maeztu, aseguró ayer que el éxito de su labor pasará por que sus actuaciones sean "pedidas y sentidas" por los vecinos. "Lo que hagamos desde fuera está condenado al fracaso", reconoció Maeztu, la autoridad única consensuada por el Gobierno, la Junta y el Ayuntamiento de Sevilla para coordinar el plan integral que se va a poner en marcha en el barrio más desfavorecido de la ciudad.

Maeztu se reunió con el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, y los delegados de Bienestar Social y de Empleo y Distrito Sur, Aurora Atoche (PSOE) y Antonio Rodrigo Torrijos (IU), respectivamente, para empezar a planificar las actuaciones más inmediatas. El comisionado insistió en que no quiere poner ninguna medida en marcha hasta que no la conozcan los vecinos, por lo que empezará a reunirse en las próximas semanas con todas las asociaciones del barrio para conocer sus demandas.

El Ayuntamiento tiene ya avanzadas algunas ideas, como derribar varias torres de pisos casi deshabitados y que, según ha reiterado Monteseirín, son "focos de delincuencia".

Maeztu dijo que su trabajo de coordinación servirá para acelerar todos estos proyectos, pero que no se decidirá nada hasta que no se cuente con el apoyo del vecindario.

De momento, el comisionado ya ha empezado a perfilar "el equipo de calle" del que se va a rodear y que estará integrado por buenos conocedores de la zona, incluso vecinos, y por expertos de las distintas administraciones en temas como la drogadicción, el urbanismo o la etnia gitana.

Gasto sin coordinación

Maeztu ha pedido también a la Junta y al Ayuntamiento que le remitan las actuaciones que se están llevando a cabo hasta ahora en el Polígono Sur. "Hay que ser operativo y, hasta ahora, se está gastando dinero, pero sin coordinación", advirtió el comisionado, quien piensa "suprimir los programas que choquen con otros, eliminar los ineficaces y prorrogar los que funcionan".

"Cada día que pasa me duermo pensando que lo del Polígono Sur no es un ensayo", aseguró Maeztu. "No es un estudio ni un lavado de cara, sino un proyecto serio con mucha implicación política y una apuesta por ir suprimiendo las bolsas de marginalidad y no crear otras nuevas", afirmó.

El comisionado, dijo, sabrá que su labor ha sido eficaz cuando, dentro de una década, los vecinos del Polígono Sur estén orgullosos de vivir allí y el resto de sevillanos mire también a esta zona como uno de los barrios en los que les gustaría fijar su residencia. "El gran reto es que todos los de allí no quieran irse y que los de fuera quieran vivir en el Polígono Sur", subrayó Maeztu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2003