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Reportaje:LOS COMICIOS VISTOS DESDE BALEARES | ELECCIONES EN CATALUÑA

Como en casa y con pasión

Intelectuales, empresarios y abogados de las 'Illes' siguen con intensidad la campaña electoral catalana

"Es un debate interesante y un movimiento político que se ha de observar de cerca. La relación emocional entre Baleares y Cataluña es lo más destacable", detalla Miquel Capellà, de Binissalem, abogado y ex presidente de la Caixa de Baleares Sa Nostra. "Las elecciones catalanas me preocupan", subraya, "tanto por nuestra proximidad cultural e histórica como económica; en todo caso, es la parte más cercana que tenemos del conjunto de España. Los grandes ejes de los debates definen el modelo de las cuestiones pendientes y reflejan el gran problema español: que no se ha cerrado un pacto entre naciones y comunidades".

Capella considera positiva "la aportación y la posición moderada de Cataluña, con sus planteamientos más juiciosos, razonables, asumibles y fáciles de entender. Los catalanes no quieren romper, pero sí destacar la diferencia desde el diálogo para establecer fórmulas de convivencia perfectamente posibles".

El letrado de Menorca Ferran Gomila Mercadal, integrante de la Obra Cultural y la Asociación de Juristas, señala: "Es absolutamente fundamental desvelar si el diagnóstico previo que se refiere al peso futuro de ERC casará en las urnas con los pronósticos. Personalmente opino que será una de tantas previsiones electorales no ratificadas por los hechos y que el electorado se decidirá por mantener la hegemonía de los bloques tradicionales CiU o el PSC".

"El PSC, por elevación", reseña Gomila, "ha introducido un gran dilema: si la propuesta de Maragall quedará determinada por el apoyo o la consolidación interna que ha de obtener en su propio partido estatal, el PSOE. Tampoco está claro que esta cuestión deba decidirse en el ámbito de las elecciones catalanas. Es posible que el aporte y el caudal de votos que tenga el candidato socialista, le conviertan en más importante en España y el PSOE reconozca a Maragall un papel más activo y beligerante".

El catedrático de Antropología de la Universidad de las Islas Baleares, Camilo José Cela Conde, escritor y columnista, afirma que en estas elecciones se dirimen "dos cuestiones distintas y muy significativas". Por una parte, "se verá cómo es el final de una parte importantísima de la historia de España -un cuarto de siglo-, con la desaparición del escenario político de Jordi Pujol". Por otra, "se verá hasta dónde Maragall puede emprender y cómo el cambio profundo que persigue: el nuevo tratamiento a la cuestión autonómica del Estado".

El empresario mallorquín Antoni Borràs, ex presidente del Cercle Financer, cercano al nacionalismo de CiU, opina: "A Artur Mas no le ha quedado más remedio que hacer su candidatura. Falta saber qué dimensión política obtiene. Nunca le han dado responsabilidades para demostrar lo que lleva dentro. Si pudiera, CiU presentaría a Jordi Pujol, que sigue siendo el mejor candidato".

Borràs asegura: "Hay una cierta expectativa por si gana el PSC porque en el mundo patronal moderno se sabe que los socialistas, cuando han ganado, han hecho una buena política. No ven con preocupación un cambio de Gobierno porque el partido socialista sabe que ha de favorecer el desarrollo de la empresa; otra cosa es qué hará con el dinero que recaude, que puede ser más discutible. Ningún empresario arruga la nariz ante una victoria socialista".

Una intelectual irlandesa y nacionalista, Cathy Sweeney, que reside en Mallorca, es filóloga y trabaja en la Universidad de Palma, afirma que sigue "con interés para ver si Cataluña quedará contaminada o podrá mantenerse al margen de la ola neoconservadora que invade todo el territorio del Estado. Falta saber si el país puede sobrevivir con sus características propias de identidad y cultura, con su propio tarannà".

El consejero empresarial y abogado Antonio J. Coll expresa de entrada que "en comparación con la campaña y el debate electoral que se ha desarrollado en paralelo en la Comunidad de Madrid, las distancias son extradimensionales. El nivel en Cataluña es importante y la campaña madrileña no podía caer en un punto tan bajo". Coll dice: "Una de las novedades que intuyo es que por primera vez se dinamitará electoralmente la alianza nacionalista de CiU, con la irrupción considerable en este mismo campo nacionalista de ERC. Este grupo cambiará el panorama del nacionalismo, y los republicanos serán un elemento político que considerar. El bipartidismo se romperá, supongo".

Biel Mesquida, escritor y responsable de ediciones en la Universitat de les Illes Balears (UIB), manifiesta: "Vivo intensamente estas elecciones de Cataluña porque siento que son unos comicios de ca meva, en los que está en juego el futuro de mi casa y mi cultura. He colaborado de formas diversas con ERC y con el PSC. Hace tres días escribí un artículo, A favor del canvi, para la campaña de Maragall".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003