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Francia proyecta un canal internacional de noticias capaz de competir con CNN, BBC y Al Yazira

El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, ha dado su visto bueno al lanzamiento de un canal de información continua, destinado a convertirse en "la voz de Francia en el mundo" y con ambiciones de competir con la CNN, BBC World o Al Yazira. Las emisiones empezarán dentro de un año, según el diputado Bernard Brochand, encargado del proyecto operativo, que desveló ayer sus principales orientaciones.

Los preparativos responden a la voluntad política del presidente de la República, Jacques Chirac. El hecho de que las cadenas anglosajonas no retransmitieran el discurso de Chirac en la Asamblea General de las Naciones Unidas, la semana pasada, fue uno de los motivos alegados para ilustrar la necesidad de poner en marcha el nuevo canal.

Como lengua de base se utilizará el francés, pero los autores del proyecto prevén bloques de emisiones importantes en inglés y en árabe, detalle este último que muestra el deseo de preservar la influencia francesa en el norte de África y en Asia. Aunque no está decidido, se ha estudiado colocar la futura cadena bajo la tutela del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El esquema recomendado por los autores del proyecto consiste en una alianza entre la principal televisión privada, TF1, y la televisión pública. Los presidentes de ambas se muestran entusiasmados del proyecto. TF1 ya posee un canal de información continua, LCI, que emite en el interior del país, pero la vocación de la nueva cadena es "presentar Francia a la población del mundo", en palabras de Patrick Lelay, el presidente de TF1. El proyecto proporciona también un motivo para reorganizar los intereses audiovisuales franceses en el exterior.

El diputado Bernard Brochand cree que 70 millones de euros serán suficientes para sufragar los "gastos de funcionamiento" anuales de la futura cadena. El esquema de financiación se basa en el recurso a subvenciones estatales y en el montaje de un "club de fundadores" constituido por las principales empresas del país, a las que se pedirá que se rasquen el bolsillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 2003