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LAS CUENTAS DEL ESTADO PARA 2004

Bruselas afirma que la zona euro ya muestra los primeros "signos claros" de recuperación

Romano Prodi presenta hoy la Iniciativa Europea de Crecimiento para esta década

"Después de tres años de bajo crecimiento en la zona euro, ya están apareciendo los primeros signos de recuperación". El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Pedro Solbes, hizo ayer esa afirmación a la vez que la Comisión Europea presentaba su habitual informe económico trimestral, en el que se describen esos signos, si bien la principal esperanza reside en una fuerte recuperación de la economía de EE UU. Solbes repitió que la zona euro crecerá este año un 0,5% (la mitad que lo que se previó en primavera), pero que el año que viene oscilará entre el 1,5% y el 2%.

Los índices de confianza entre los consumidores, la industria o los negocios han experimentado claras mejoras tras las vacaciones, señala el informe trimestral, mientras las empresas han mejorado sus balances y la banca registra una buena situación por sus niveles de solvencia y capitalización. El endeudamiento de los hogares, aunque se ha elevado, no amenaza el creciente aumento del consumo.

Pero los riesgos existen, aunque no tan importantes como los que había a comienzos de año, en puertas de la guerra de Irak. El riesgo más importante, aunque poco probable, consiste en que se frene el ritmo de recuperación en EE UU, mucho más elevado que en Europa. La tasa de paro (hoy en el 8,9%) apenas se reduce y es otro motivo de preocupación. Como lo es la posibilidad de que "en algunos pequeños y medianos países" (España entre ellos) estalle "burbuja inmobiliaria", aunque "su incidencia en la zona euro es relativamente pequeña". Los créditos bancarios al sector privado han aumentado un 5%, mucho más que la tasa de crecimiento.

Pero el balance general es positivo y, por tanto, Solbes anunció ayer que en el último trimestre de este año la eurozona crecerá a un ritmo de entre el 0,2% y el 0,6%, muy por encima de lo ocurrido en la primera mitad del ejercicio: en los tres primeros meses, la economía se estancó totalmente y, entre abril y junio, retrocedió un 0,1%.

"Prudente optimismo"

Pese a todo, el informe de la Comisión Europea apuesta por un "prudente optimismo" para estos meses venideros y, empeñado en favorecer un crecimiento que no acaba de arrancar, el Ejecutivo comunitario presentará hoy una hoja de ruta sobre el ambicioso plan de inversiones que Europa prepara y al que ya se han sumado con euforia Italia, actual presidenta de la UE, Francia y Alemania. Infraestructuras e investigación y desarrollo son los principales campos de actuación de ese plan que hoy explicará el presidente de la Comisión, Romano Prodi, y la vicepresidenta Loyola de Palacio.

De entrada, quieren que en la próxima cumbre europea de mediados de este mes los jefes de Estado y Gobierno den luz verde a la bautizada Iniciativa Europea de Crecimiento. Para el capítulo de la red transeuropea de transportes propondrán proyectos presupuestados en 220.000 millones de euros para los próximos años.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) tendrá que aportar créditos por valor de 50.000 millones en lo que resta de década, y otros 25.000 (quizás hasta 40.000) para proyectos de investigación y desarrollo. La Comisión también desea que los Gobiernos apuesten en sus políticas presupuestarias por este camino y que incluso los fondos estructurales europeos se destinen en buena medida a ese tipo de iniciativas.

Para empezar, el Ejecutivo comunitario presentará antes de finales de año un proyecto relacionado con nuevos sistemas de seguridad, al que dedicará un presupuesto de 65 millones de euros para el periodo 2004-2006. A mediados del año que viene, difundirá un Libro Verde sobre la prevista colaboración y cooperación entre el sector público y el privado para desarrollar tan ambiciosos planes.

Aunque no hay una mención directa por parte de Bruselas, España es uno de los países con nota más baja en inversiones en proyectos de investigación y desarrollo, justamente la actividad que quiere potenciar la Comisión. La reclamación de una mayor inversión en este campo ha ido alzando la voz tanto desde dentro como de fuera de España en los últimos años. En el Presupuesto español para 2004, presentado ayer, el Ejecutivo incrementa los fondos para investigación y desarrollo en un 7,3% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 2.132 millones de euros.

En lo relativo a infraestructuras, el plan español 2000-2007, que cuenta con un presupuesto de inversión de unos 114.000 millones de euros, es uno de los más ambiciosos de Europa. El 20% de ese capital saldrá de las arcas del sector privado. El programa de renovación y construcción de nuevas carreteras va a buen ritmo, mientras que la puesta en marcha de los trenes de alta velocidad al norte del territorio español, hacia la frontera con Francia, está dando más de un dolor de cabeza al Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 2003