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EL FUTURO DE EUSKADI

El PSE acusa a Ibarretxe de "persistir en el desastre" que conlleva su "plan rupturista"

Patxi López afirma que Euskadi "ya está definida y constituida y ahora se trata de que funcione"

Los socialistas vascos cerraron ayer de un portazo las esperanzas que pudiera albergar Juan José Ibarretxe de que el PSE entrara con su propuesta Más Estatuto en el debate de su plan. El líder del PSE-EE, Patxi López, espetó a los nacionalistas que "pierdan toda esperanza de llegar a algún acuerdo" con ellos sobre el proyecto del lehendakari, pues no hay avenencia posible entre los que apoyan "la ruptura del marco estatutario" y los que, como los socialistas, propugnan su fortalecimiento como "punto de encuentro de todos los vascos". El secretario general de PSE, tras culpar a Ibarretxe de estar persistiendo "en el desastre", subrayó que "Euskadi ya está definida y constituida, y de lo que se trata ahora es de que funcione".

López utilizó en su intervención buena parte del argumentario político recogido en la propuesta Más Estatuto, que el PSE acaba de aprobar, para explicar su oposición a la iniciativa del lehendakari. Un plan que el dirigente socialista calificó de "antidemocrático y reaccionario" y con el que los nacionalistas e Izquierda Unida "quieren embarcar al país en una aventura que nos lleva al enfrentamiento, al empobrecimiento y al aislamiento", según el dirigente socialista.

Al enfrentamiento porque en el año casi exacto que ha transcurrido desde el anterior debate de política general en el Parlamento vasco ha aumentado la "crispación política", el enfrentamiento se ha trasladado a la sociedad y se ha azuzado desde el Ejecutivo autónomo el "debilitamiento consciente del propio sistema democrático", según López. El dirigente del PSE reprochó a Ibarretxe, que pese a ello, quiera ahora, al ahondar en su propuesta, "persistir en el desastre". "Se han roto todos los puentes de entendimiento y de diálogo", aseguró el líder del PSE al tiempo que acusaba a Ibarretxe de reunirse sólo "con quien le da la razón".

Y al empobrecimiento de Euskadi, porque la Euskadi social ha quedado relegada en la agenda de los nacionalistas, más preocupados "por los sentimientos de pertenencia" que por las personas. Frente a la "Arcadia feliz" que, según López, trasladó el presidente autónomo en su discurso, el dirigente socialista hizo un recorrido por lo que denominó "la estadística innombrable", la "Euskadi en negro", la de las familias que tienen dificultades para llegar a final de mes (un 48%) o que tienen que gastar un 60% de su sueldo para pagar su vivienda. O los cinco puntos y medio que ha aumentado la tasa de desempleo entre los ciudadanos menores de 25 años, las 112.000 personas en el País Vasco que están en situación de "precariedad y pobreza" o los dos puntos de retroceso en el gasto total de protección social.

López apuntó que mientras el Gobierno de Vitoria haga política impulsado por esos sentimiento de pertenencia, "la patria irá muy bien, pero el país muy mal. La identidad por las nubes, pero los ciudadanos por los suelos".

En su primera réplica, Ibarretxe descendió al terreno de los números, donde se mueve como pez en el agua, y en un tono casi didáctico acusó al líder de los socialistas de "no haber hecho los deberes" y de intentar emborrachar al pleno con unas cifras equivocadas "que deben ser de otra legislatura", según sostuvo el lehendakari.

López, quien censuró el tono "autoritario y populista" empleado por el presidente vasco, se acercó al discurso del PP al criticar que los nacionalistas, en lugar de "combatir a ETA", lo que han hecho es debilitar las instituciones, deslegitimar los instrumentos del Estado de Derecho para combatir a los terroristas y enfrentar a los demócratas en lugar de buscar su unidad. "No le hemos oído decir que se compromete a deslegitimar los presupuestos políticos que sostienen a ETA", en claro cierre de filas con el PP y el Pacto Antiterrorista.

El líder del PSE suspendió al lehendakari y a su acción de Gobierno en la defensa de las libertades, en "pedagogía democrática" y en la búsqueda del diálogo para establecer políticas compartidas contra el terrorismo.

Frente al "proceso constituyente" para Euskadi que López aprecia tras el plan Ibarretxe, los socialistas prefieren una Euskadi que apueste más por una España plural, porque "defender los intereses de España es también defender los intereses del País Vasco". Y una Euskadi que se implique en las "grandes políticas de España". Frente al "Estatuto [de Gernika] está muerto" de los nacionalistas, los socialistas defendieron que ese texto "contiene todavía un amplio recorrido y capacidad suficiente para dar acomodo a todos".

Recuperaron la idea de reformar el Senado para convertirla en una verdadera Cámara de "representación, participación e integración de las comunidades en el Estado autonómico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2003