LA POSGUERRA DE IRAK

El periodista de la BBC retocó su agenda, según los peritos

Dos peritos informáticos han encontrado anomalías en el ordenador de bolsillo de Andrew Gilligan, el periodista de la BBC que se basó en una conversación con el científico David Kelly para denunciar que el Gobierno británico exageró el peligro que representaba Sadam Husein. Las anomalías van desde la sintomática ausencia de la anotación "Campbell" en la primera versión de las notas hasta trazas de "experimentación", como si alguien hubiera intentado modificar la fecha y hora en que se crearon ciertos ficheros. El periodista, llamado a declarar por tercera vez ante el juez lord Hutton, negó que hubiera intentado manipular sus notas.

El profesor Edward Wilding explicó que uno de los ficheros, llamado kelly.txt, no hacía mención de la palabra "Campbell", aunque ésta sí aparece en versiones posteriores y en las notas que el periodista ha hecho llegar al juez, tomadas mientras almorzaba con el doctor Kelly. Gilligan siempre ha dicho que el entonces director de Estrategia y Comunicación de Tony Blair, Alastair Campbell, fue citado por Kelly como el hombre que ordenó hacer "más sexy" los informes sobre Irak, aunque el científico lo negó ante sus superiores, y una amiga suya asegura que Kelly le dijo que fue Gilligan quien citó a Campbell.

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La ausencia de ese nombre en la primera versión y la aparente manipulación o intento de manipulación de las fechas sugiere que Gilligan pudo introducir ese dato mucho después.

Orden alterado

El periodista se reiteró ante el juez en que introdujo ese dato durante la conversación, aunque reconoce que luego alteró el orden de sus notas. Aunque los expertos dijeron que la mejor forma de resolver esas dudas es estudiando el back up del ordenador de Gilligan, el periodista se negó alegando razones de privacidad.

Por la mañana, el abogado de la familia Kelly, Jeremy Gompertz, sostuvo un interrogatorio con el jefe de personal del Ministerio de Defensa, Richard Hatfield, y con la portavoz de ese mismo ministerio, Pam Teare. El primero insistió en que el científico no fue traicionado por Defensa "porque le dimos mucho apoyo". Pero dejó claro que Kelly "cometió un fallo fundamental" al no informar a sus superiores de su conversación con el periodista y negó que para el científico fuera una sorpresa el verse identificado públicamente.

En la misma línea, la portavoz Pam Teare negó que la estrategia seguida por el ministerio facilitara la identificación de Kelly por la prensa, aunque admitió que los primeros borradores de esta estrategia y los finalmente aprobados reflejaban "dos maneras distintas de abordar la cuestión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de septiembre de 2003.

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