Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El plan escolar contra el absentismo atendió a 2.750 niños el curso pasado

El 40% de los chavales asistidos pertenece a familias gitanas de ambientes desfavorecidos

El programa de prevención y control del absentismo escolar

atendió el curso pasado a 2.750 chavales de la capital (un 0,98% de los 279.780 alumnos de 6 a 16 años de centros públicos y concertados). La concejal de Servicios al Ciudadano, Ana Botella, facilitó ayer estos datos tras reunirse con los responsables en Puente de Vallecas de este plan iniciado en 2001 a través de un convenio entre el Ayuntamiento de Madrid y la Consejería de Educación.

El 40% de estos 2.750 escolares absentistas son niños gitanos de ambientes deprimidos, en especial niñas a las que los padres retiran del colegio en plena pubertad para que ayuden en casa o porque están ya pedidas en matrimonio. Los inmigrantes suponen sólo un 14% de los casos. Por sexos, el 52% de los chicos atendidos son varones.

Los responsables del programa explican que el absentismo tiene diferentes causas: la precariedad laboral de los padres y la pertenencia a estratos sociales sin estudios; la falta de valoración de la escuela por parte de los progenitores; la escolari-zación tardía; la escasez de medios de algunos colegios para atender a escolares con especiales necesidades; el rechazo a los alumnos conflictivos y la pertenencia a minorías étnicas cuyos valores no se encuentran reflejados en la escuela.

Los educadores hablaron con los 2.750 chicos y con sus padres para saber por qué faltaban a clase y evitar que siguieran haciéndolo, informándoles además de los recursos socio-educativos que tienen a su disposición (becas, actividades extraescolares...). Otro de los métodos empleados para prevenir el absentismo es facilitar el ingreso en escuelas infantiles de los menores de seis años de familias desfavorecidas para que adquieran hábitos lectivos.

Puente de Vallecas es el distrito con más escolares que hacen pellas (un 2,2%), seguido de Carabanchel, Villaverde, Usera y Fuencarral-El Pardo.

El absentismo es mayor entre los escolares de más edad. Empieza a ser significativo a partir del sexto curso de primaria (11-12 años) y alcanza sus cotas más altas en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) cuando los muchachos tienen de 12 a 16 años. De hecho el 54% de los chicos atendidos estaban matriculados en cursos de la ESO.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003