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Garzón procesará a la célula de Al Qaeda

La fiscalía vincula directamente al líder del grupo, Imad Eddin Barakat, con los atentados del 11-S

Cuando se cumple el segundo aniversario del 11-S, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ultima el auto de procesamiento de la mayoría de los 20 detenidos en España, en noviembre de 2001, por su presunta relación con una célula de Al Qaeda. La fiscalía pidió recientemente el procesamiento de 15 de los imputados, varios en paradero desconocido, y acusó a Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, líder del grupo, de ser "cooperador necesario" en los 3.016 asesinatos cometidos por los suicidas en los atentados que conmocionaron al mundo. Tras dos años de investigación, la policía no ha logrado identificar a Shakur, el enigmático personaje que confesó a Barakat que se entrenaba con aviones.

Cuando se cumple el segundo aniversario del 11-S, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón está a punto de hacer público el auto de procesamiento de la mayoría de los 20 detenidos por su presunta pertenencia a una célula terrorista de Al Qaeda, denominada Los Soldados de Alá, desarticulada en España dos meses después de los atentados perpetrados en Nueva York y Washington. Al menos seis de los imputados quedarán libres de cargos, según señalan fuentes judiciales. (Esta célula terrorista es distinta del grupo de salafistas detenido en enero en Cataluña por su presunta vinculación a Al Qaeda, que fueron enviados a prisión y puestos en libertad dos meses después).

Shakur, el enigmático personaje que telefoneó semanas antes del 11-S a Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, el presunto responsable de esta célula española de Al Qaeda, y le comunicó que entrenaba con aviones y tenía "un gran objetivo", es el eslabón perdido de una investigación judicial que se inició en 1995 y que está a punto de concluir con el inminente procesamiento por integración en banda terrorista de este sirio de 39 años, hijo de un general, casado con una madrileña y padre de cinco hijos.

Por estas llamadas y por otros indicios, el fiscal Pedro Rubira pidió el pasado junio el procesamiento de Abu Dahdah como "cooperador necesario" en todos los asesinatos perpetrados en EE UU en los atentados del 11-S. Una petición que Garzón atenderá previsiblemente en los próximos días, según fuentes judiciales. Éstas aseguran que esta grave vinculación se limitará sólo a Barakat.

Si el juez atiende a la petición de la fiscalía, Abu Dahdah, se convertirá en la tercera persona procesada en Europa por los 3.016 muertos del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono. El primero fue Mounir el Motasadek, de 28 años, condenado por un tribunal de Hamburgo, y el segundo, Abdelghani Mzoudi, de 29, que está siendo juzgado en Alemania. Ambos son marroquíes y colaboradores de Mohamed Atta, el jefe de los suicidas.

Garzón ultima este fin de semana un auto de procesamiento de este sumario, que se inició con unas diligencias abiertas en 1995 al descubrirse el nacimiento en la mezquita Abu Baker de Madrid de un grupo denominado Los Soldados de Alá, que lideraba Abu Dahdah, repartía propaganda de grupos terroristas y enviaban muyahidin a Bosnia y Afganistán.

El sumario cuenta con más de 6.000 folios y nueve de los detenidos permanecen en prisión. El último en ingresar en la cárcel ha sido el periodista Taysir Alouny, amigo de Abu Dahdah, al que Garzón acusa de pertenecer a Al Qaeda. El juez ha pedido comisiones rogatorias a Alemania, Bélgica, Yemen, Siria e Indonesia, país en el que el rastro de Abu Dahdah condujo hasta un campo de entrenamiento terrorista.

Dos años después de la detención de Abu Dahdah en Madrid, el único al que el fiscal Rubira implica con el 11-S, la policía no ha logrado identificar a Shakur, el hombre que le anunció en agosto de 2001 que los hombres de Al Qaeda se entrenaban con aviones y tenían un objetivo inconfesable.

La policía sólo tiene de Shakur su voz y el certero testimonio del que hizo depositario a Abu Dahdah el 6 y el 26 de agosto de 2001, fechas en las que sólo los hombres más próximos a Osama Bin Laden sabían que se preparaba el atentado más grave contra EE UU desde el ataque de Pearl Harbor en 1941. "En estos momentos estoy haciendo una cosa, estoy dando clases y dentro de las clases hemos entrado en el campo de la aviación e incluso hemos degollado al pájaro". Shakur pidió que no se lo dijera a nadie y añadió: "Mi objetivo es el objetivo y no quiero entrar en detalles". El 26 y el 29 de septiembre le volvió a llamar, lo que demuestra que o no pudo participar en la acción o que otro comando preparaba entonces nuevos atentados.

El análisis de la voz de Shakur era la gran baza con la que jugaban los investigadores, pero su contraste no ha dado resultados positivos. La policía española ha remitido las cintas a servicios de inteligencia europeos y norteamericanos, pero la voz del hombre que presumiblemente anunció el 11-S no coincide con la de los sospechosos que están siendo vigilados por su relaciones con Al Qaeda.

Tampoco es la de Ramzi Bin al Shibh, el coordinador yemení del atentado, que se reunió con Mohamed Atta en Tarragona dos meses antes del ataque suicida, se paseó por Madrid una semana antes del martirio y fue detenido en Karachi (Pakistán) en septiembre de 2002. "Éste era el punto angular de la investigación, pero también el más difícil de atar. Sólo teníamos una voz", señala un especialista de la Brigada de Información Exterior.

La única pista sobre Shakur es su voz, porque Abu Dahdah no ha facilitado ni un dato fiable que ayude a su identificación. ¿Dígame de qué conoce a Shakur?, le preguntó Garzón durante un interrogatorio el pasado noviembre. "Este chico me llamó a través de una persona de Emiratos Árabes. Me dice que necesita a alguien que le ayude, que está sin papeles ni nada, que ha sido detenido en el aeropuerto de Emiratos Árabes y que al llevarle a comisaría se escapó".

Un amigo de un amigo

¿Por qué acudió a usted?, insistió el juez. "Llamó a un amigo en Inglaterra y ese amigo me llamó. Como tengo un hermano en Emiratos Árabes, lo único que puedo hacer es darle el teléfono de mi hermano y ha sido atendido; luego lo han cogido, han ido a casa y lo han cogido. Le han entregado a Marruecos, le han dejado libre, viajó a Inglaterra... La verdad, no me gustaría tener relación con él porque le vi con un poco... Su forma de hablar..., no me gusta... Llama mucho y habla y charla. Es charlatán.... Es un chico chiflado, viaja mucho. Yo he hecho esa ayuda, yo me he mordido los dedos al final de tantas llamadas...".

Ni la policía, ni el juez, ni el fiscal Rubira creen la versión de Abu Dahdah, que no ha revelado la identidad de su contacto ni ha sabido explicar por qué Shakur le hizo esta confesión sobre sus cursos de aviación. En cambio ha reconocido sus conversaciones telefónicas y entrevistas con dirigentes de Al Qaeda de varios países, entre ellos Abu Kutada, el líder espiritual de la organización detenido en Londres, y con dirigentes de campos terroristas en Afganistán. Pero dice que desconocía sus actividades.

Para Rubira, el procesamiento de este sirio, que comerciaba con coches y pese a sus limitados ingresos viajaba por todo el mundo, no se sostiene sólo en las comprometidas llamadas de Shakur. El fiscal afirma que mantenía "una estrecha relación" con los terroristas suicidas que desde un apartamento en Marienstrasse, en Hamburgo (Alemania), planificaron el mayor ataque contra EE UU de los últimos 60 años: el marroquí Said Bahaji, el egipcio Atta y Bin al Shib. Él niega conocerlos.

La comisión rogatoria remitida a la Audiencia Nacional por Alemania después de que Garzón, Rubira y el agente Rafael Gómez visitaran Hamburgo ha puesto de relieve estos presuntos vínculos: en la agenda personal de Bahaji, que no pudo participar en el atentado porque no obtuvo el visado de entrada a EE UU, apareció el teléfono 00 34 1-6464549 de la antigua casa en Fuenlabrada (Madrid) de Abu Dahdah . "No puedo defenderme de una cosa que no sé", contestó el procesado cuando se le preguntó por este hallazgo.

Barakat es amigo de Mamoun Darkazanli, Abu Ilyas, un comerciante sirio-alemán cuyas cuentas han sido bloqueadas por su presunta relación con el atentado. Un hombre que participó en la compra de un barco y una emisora para Bin Laden. Cuando viajaba a Hamburgo, Abu Dahdah se alojaba en su casa. Darkazanli asistió, en octubre de 1999, en la mezquita Quds de Hamburgo, un vivero de radicales islamistas, a la boda de Bahaji, el piloto frustrado, un evento al que acudieron Atta y el grupo de elegidos que preparaban el ataque. Tras la ceremonia, los suicidas viajaron a Afganistán para formarse en los campos terroristas.

La agenda de Abu Dahdah ha retratado sus contactos con otros miembros de Al Qaeda, como Abdulfattah Zammar, presuntamente relacionado con el 11-S y que también asistió a la boda de Bahaji. Zammar está casado con una hermana de la mujer de Alouny, el corresponsal de Al Yazira. Un escrito encontrado en la casa de Abu Dahdah dice: "Nuestros jóvenes aman la muerte tanto como los perros judíos americanos, rusos, hindúes e ingleses aman la vida. Ven, oh musulmán, hay un judío detrás de mí, mátale. Recuerda Jaybar, judío, el ejército de Mohamed ha vuelto". Marisa Martín, su mujer, una madrileña convertida al islam, proclama su inocencia y asegura que todo es una operación política de Aznar y Bush.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de septiembre de 2003