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Una revista de los jesuitas lamenta que no se haya resuelto "la guerra de la religión"

"Todavía no se ha resuelto satisfactoriamente en España la guerra de la religión". Es la opinión de la revista Mensajero del Corazón de Jesús, editada mensualmente por los jesuitas como órgano del Apostolado de la Oración y que este mes editorializa sobre la polémica de las asignaturas religiosas en la enseñanza primaria y secundaria, cuya reforma impuso el Gobierno del PP mediante la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza.

El cardenal Antonio María Rouco no ocultó nunca su contento por la nueva regulación de las clases de catolicismo, que entra en vigor estos días, pero también lamentó que no se hubiera logrado el consenso. "Sin una solución a fondo del problema, la cuestión va de pelotazo en pelotazo, cuando debería ser un asunto por encima de los partidos", dijo el 26 de febrero de 2002.

Editada en Bilbao y dirigida por Ángel Antonio Pérez Gómez, Mensajero reflexiona sobre esa misma cuestión: "Puede que las posturas sean poco conciliables, pero hubiera sido mucho mejor llegar a un consenso, por insatisfactorio que fuera, que imponer esta reforma por la fuerza de una mayoría coyuntural en el Parlamento". La publicación tiene una tirada de 20.000 ejemplares y es la más antigua de España, fundada en 1866.

"Es cierto que la actitud de los laicistas ha sido a menudo dogmática, pero no menos que la de los defensores de la religión como asignatura de pleno derecho. La creación y mantenimiento, además, de un cuerpo de profesores paralelo al oficial, dependiendo de la autoridad eclesiástica y sustraído a la normativa laboral, aparte de un fuero que suena a privilegio y a desigualdad, es una fuente de contenciosos que no beneficia la imagen muy poco positiva que tiene últimamente la opinión pública de la Iglesia", añade Mensajero.

La nueva regulación -mayor número de clases, obligatoriedad en sus variantes confesional o no y su peso en la media académica del alumno- irritó a la oposición socialista y a sectores que defienden la total laicidad de la educación pública, por lo que los jesuitas temen "cambios y tal vez nuevos conflictos cuando varíe la actual correlación de fuerzas políticas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2003