Apoyo de los presidentes de varios países latinoamericanos
Las autoridades de Brasil no ven con buenos ojos la meta de superávit fiscal del 3% a partir del 2004 que Argentina ha preacordado con el FMI, un porcentaje inferior al 4,5% que firmó el Gobierno de Lula da Silva con el organismo financiero, lo que le ha obligado a aplicar un severo ajuste interno con efectos recesivos en su economía. La disciplina fiscal exhibida por Brasil tiene complacidos a los responsables del FMI, tal y como señalaron en su última revisión del comportamiento del gigante latinoamericano.


























































