Polémica por las obras del aeropuerto en el delta

La organización ecologista Defensa del Patrimonio Natural (Depana) ha denunciado este verano que el llamado Plan Delta -el convenio de infraestructuras y medio ambiente del delta del Llobregat firmado por las administraciones en 1994- está contribuyendo a que se sequen las zonas húmedas de este delta. Depana asegura que la sequedad actual no se debe únicamente a la falta de lluvias de este verano, y que la reducción de las tierras de cultivo y la "locura desarrollista y galopante especulación" de los últimos años tienen mucho que ver.

En la zona, AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) está llevando a cabo las obras de construcción de la nueva carretera de El Prat de acceso directo a la playa, un proyecto ligado a los trabajos de ampliación del aeropuerto. La organización ecologista sostiene que estas obras, que empezaron en el mes de mayo y deberían estar listas en un año, están incumpliendo la normativa ambiental y afectan directamente a las reservas naturales del delta.

Parte del trazado de la nueva vía, que llegará al mar por el actual camino del cementerio de El Prat, discurre por el límite de la reserva natural de La Ricarda y por debajo de lo que será la nueva pista del aeropuerto. Por ello, la vía se soterrará unos 25 metros. Depana asegura que este soterramiento (10 metros por debajo del nivel del mar) origina una grave alteración del acuífero de las reservas y afecta a una zona de especial protección para las aves (ZEPA). Depana también alerta del peligro de inundación del futuro túnel al encontrarse en esta zona húmeda.

Un portavoz de AENA aseguró la semana pasada que no existe ningún riesgo de inundación en la carretera y que en el paso inferior se llevarán a cabo actuaciones especiales para evitar que entre agua en la calzada. AENA rechaza las acusaciones de la organización ecologista y afirma que todas las actuaciones respetan la declaración de impacto ambiental. Depana también critica que se ubiquen las señales luminosas y los controles de despegue y aterrizaje en el interior de las reservas. Por su parte, AENA sostiene que esta actuación está permitida en la declaración de impacto ambiental y que se utilizarán "materiales naturales" que no dañen el medio.

Depana ha remitido una queja que ha sido admitida a trámite ante la Comisión Europea y no descarta denunciar a AENA por un delito medioambiental.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 08 de septiembre de 2003.

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